8 de Enero 2006

La memoria histórica de Salvador de Madariaga

Como una especie de suplemento dominical, de esos que acostumbran a repasarse en ciertas horas de las jornadas festivas, quiero traer hoy aquí un documento excepcional del gran liberal republicano Salvador de Madariaga. El documento refleja, en opinión de Madariaga, el atroz grado de terror e intimidación al que se llegó en España unas pocas semanas antes del llamado golpe de estado fascista, definido así según la terminología al uso de la época y que, cada vez más abiertamente, pretende reeditarse como un método para glorificar en nuestros días las actitudes violentas y sectarias que la izquierda utilizó entonces.

Sepamos quién era Madariaga en el momento de establecer su diagnóstico político. Lo primero que hay que decir es que fue literato y diplomático, con actuaciones notables en ambos campos. Graduado en el colegio parisino de la Cheptel, obtuvo además el título de ingeniero de minas. En 1916, tras ejercer un alto cargo en la Compañía de Caminos de Hierro del Norte de España, se trasladó a Londres y ejerció de redactor del Times. Publicando además, en inglés, su primer libro de crítica literaria. En 1921 ingresó en la Secretaría de la Sociedad de la Naciones, con sede en Ginebra, que era el equivalente a la actual ONU. Al año siguiente ocupó el alto cargo de Director de Desarme de la Sociedad de Naciones, puesto del que dimitió en 1928 para ocupar la Cátedra de Literatura española en la Universidad de Oxford, donde permaneció hasta 1931.

Madariaga fue nombrado embajador de la República española en Washington y algo más tarde representante de España en la Sociedad de Naciones, donde fue propuesto por la delegación hindú como árbitro del conflicto hindú-musulmán. En 1932 pasó a desempeñar el cargo de embajador en París. Recibió numerosos premios a su labor diplomática y literaria y le avalan varias docenas de obras periodísticas y sociológicas. Se habla aquí, pues, de un gran polígrafo, un gran demócrata y un gran hombre.

Bien, he aquí lo que pensaba Madariaga, un republicano de gran talento y preparación, de la situación que se vivía en su patria como consecuencia de la segunda llegada al poder de los republicanos de Azaña y los socialistas, esta vez, junto a otros grupúsculos políticos de izquierda y bajo la denominación, impuesta por la KOMINTERN y aceptada por Largo Caballero, de Frente Popular:

El país había entrado en una fase claramente revolucionaria. Ni la vida ni la propiedad estaban a salvo en ninguna parte. Es un prejuicio absoluto explicar aquel estado de cosas con chillidos de loro en variaciones de la palabra “feudal”. No se trataba ya de que al propietarios de miles de hectáreas otorgadas a sus antepasados por el rey Fulano de Tal le invadieran la residencia y le dejaran el ganado sangrando con las patas rotas en los humeantes campos de su propiedad. Era el modesto médico o abogado madrileño que tenía un chalet con cuatro habitaciones y baño y un huerto del tamaño de un pañuelo, que veía cómo le ocupaban la casa unos trabajadores de la tierra que en absoluto carecían de casa ni pasaban hambre, y acudían a recoger la cosecha: llegaban diez hombres a hacer el trabajo de uno y se le quedaban en casa hasta que terminaban. Era el secretario local de jardineros que iba a decirle con amenazas a la chica que regaba las rosas que todo riego tenían que hacerlo los del sindicato; era un movimiento encaminado a prohibir la conducción del propio coche e imponer la aceptación de un chofer del sindicato.

Salvador de Madariaga, no lo olvidemos, fue inicialmente un entusiasta de la República a la que sirvió desde posiciones muy significadas. Rescatada queda su opinión para nuestra sección “Memoria histórica para todos”.

Escrito por Policronio en: 8 de Enero 2006 a las 01:55 PM Archivado en Memoria histórica para todos

Comentarios

1 | amdg   8 de Enero 2006 a las 02:20 PM

¡Qué pena que haya que recordar lo obvio! Pero ellos lo han querdo, incluso exigido.

!Adelante con estos trozos de "memoria histórica"!.

2 | email   8 de Enero 2006 a las 03:01 PM

¿Podrias decir de donde has sacado el extracto?
Yendo a lo practico y a la memoria hstorica para todos,despues de quitar la estatua de Franco de Nuevos Mnisterios,¿por que no quitan la de Largo Caballero que esta a unos metros mas alla?

3 | Policronio   8 de Enero 2006 a las 03:18 PM

Gracias "amdg". Reconforta comprobar que a veces un pequeño esfuerzo se valora.

Con mucho gusto "email". Lo he sacado de la obra de Stanley G. Payne "El colapso de la República", página 341, editada por "La esfera de los libros". Se trata de una obra impresionante que demuestra con claridad la bajeza de los gobiernos izquierdistas de la República. Una obra sobre la que quizá extraiga para anotar en Batiburrillo algún que otro documento más de gran valor esclarecedor.

4 | simpatizante   8 de Enero 2006 a las 03:52 PM

No olvidemos esa frase sobre la insurrección de 1934
"Con la rebelión de 1934, la izquierda española perdió hasta la sombra de autoridad moral para condenar la rebelión de 1936"

5 | Fernando (Ferblog)   8 de Enero 2006 a las 05:16 PM

Queridos amigos:

No sabéis que ilusión me hace que os acordéis de Madariaga, figura a la que creo, sinceramente, que los liberales españoles le debemos un tributo.

Buscad, si podéis, en librerías de viejo su "España, Ensayo de Historia Contemporánea", que bien podía haberse titulado "La República vista por un Testigo Excepcional".

Ahora que muchos se caen del guindo, va a hacer treinta años que apareció este testimonio excepcional. Tras explicar cumplidamente los antecedentes, Madariaga describe el caos en que llegó a convertirse el régimen del 31 y denuncia el que parecía ser el secreto mejor guardado -en España, si se quiere guardar un secreto, se escribe en un libro-: la impagable labor de la izquierda y su firme compromiso en la demolición de la aventura republicana.

Para mí, hace ya muchos años, fue todo un descubrimiento, os lo aseguro. Hay quien dice que, viendo jugar a Di Stefano, le entraban unas ganas locas de llegar a ser futbolista. Salvando las distancias, leyendo a Madariaga y sabiendo de su vida de intelectual, políglota, político y profesor, difusor de la cultura española por el mundo, os juro que le entraba a uno una curiosidad enorme por saber qué era aquello de "ser liberal".

Don Salvador era la prueba de que ni ser español tenía por qué ser un triste sino ni la modernidad estaba siempre con "los otros".

Saludos,
Fernando

6 | ElJinetePalido   8 de Enero 2006 a las 07:40 PM

Yo leí hace tiempo De la Angustia a la Libertad y Memorias de un Federalista. Este último es interesantísimo pues incluye numerosísima correspondencia con nacionalistas vascos y catalanes del exilio, creo recordar que hasta con el lendakari Aguirre. De las cartas se desprende la imposibilidad de Madariaga, aún adoptando una posición conciliadora y algo ingenua (en mi opinión), de reconvenir e integrar en España a los nacionalistas. Si tenéis oportunidad leedlo, pues basicamente se habla de todos los temas que ahora nos ocupan, políticamente hablando.

7 | Smith   8 de Enero 2006 a las 07:58 PM

El texto que ha extraído Policronio es uno de los que más me ha impresionado desde que empecé a leer sobre la II República. Se cita en varios libros y es muy esclarecedor de lo que era aqué régimen de fanáticos anticlericales, revolucionarios demagogos y prosoviéticos alucinados.

Salvador de Madariaga era un gran liberal. Pero era tal el desastre que vivía España que terminó apostando por la democracia orgánica y el corporativismo. Y repito que era un gran liberal, pero que veía que la marea revolucionaria iba a terminar con todo.

8 | Policronio   8 de Enero 2006 a las 08:29 PM

Amigos, muchas gracias por vuestras anotaciones.

Smith, bienvenido de nuevo. Duro trabajo es el que tenemos por delante para ir desenmascarando a los liberticidas.

9 | Pedro M   9 de Febrero 2006 a las 06:17 PM

Puede ser que don Salvador de Maradiaga, que fue un gran liberal de la época convulsa que le tocó vivir, que terminó apostando por ser corporatista más que corporativista, como bien dice Smith, pueda por eso ser tachado de dar una visión de la realidad republica un poco derechista, por cuanto formó como ministro en el gobierno elegido en el 1933 que gobernó durante el mal llamado “bienio negro”. No estarían en su derecho quienes lo afirmaran porque fue un firme convencido de las convicciones políticas por encima de las convicciones polítizadas , y aunque así hubiera sido hubiera estado en su perfecto derecho de criticar los desmanes que le tocó vivir. Para dar más credibilidad a quien tenga esta tentación le ofrezco otra reliquia, ésta firmada por alguien mucho mas partidario de la izquierda, el líder del PSOE, Indalecio Prieto
"La convulsión de una revolución, con un resultado u otro, la puede soportar un país; lo que no puede soportar un país es la sangría constante del desorden público sin finalidad revolucionaria inmediata; lo que no soporta una nación es el desgaste de su poder público y de su propia vitalidad económica manteniendo el desasosiego, la zozobra y la intranquilidad. Podrán decir espíritus simples que este desasosiego, esta zozobra, esta intranquilidad la padecen sólo las clases dominantes. Eso, a mi juicio constituye un error. De ese desasosiego, de esa zozobra y de esa intranquilidad no tarda en sufrir los efectos perniciosos la clase trabajadora, en virtud de trastornos y posibles colapsos de la economía, porque la economía tiene un sistema a cuya transformación aspiramos… No se diga, desacreditando a la democracia, que el desorden infecundo es únicamente posible cuando en las alturas del poder hay un gobierno democrático, porque entonces los hechos estarán diciendo que sólo la democracia consiente los desmanes y que únicamente el látigo de la dictadura resulta capaz de impedirlos… Si el desmán y el desorden se convierten en sistema perenne, por ahí no se va al socialismo, por ahí no se va tampoco a la consolidación de una república democrática, que yo creo nos interesa conservar. Ni se va al socialismo ni se va al comunismo; se va a una anarquía desesperada que ni siquiera está dentro del ideal libertario; se va a un desorden económico que puede acabar con el país…"
Indalecio Prieto, ministro de la II República Española, en la primavera de 1936, en vísperas de la Guerra Civil española

10 | Saint Just   2 de Junio 2006 a las 11:07 AM

La esperanza para España es su sobrino Javier Solana Madariaga


Escribe un comentario

AVISO: Le sugerimos que lea nuestras normas de etiqueta antes de comentar.













¿Recordar información personal?






Acerca de...
Contacta con nosotros
Batiusuarios en línea

Últimos Artículos

Autores


Contra la censura
Contra la censura
Sé un buen tío: ¡Defiende a Pío!
Acceso a HLH, blog censurado

Enlaces


Recomendados
Libertad Digital
Liberalismo.org
Red Popular Red Popular
Debate 21
elentir.info :: Contando Estrelas

Categorías

Útimos Comentarios

Videos interesantes

Campañas
Declaración por la lIbertad de expresión
Por la Unidad del Archivo de Salamanca
Agua para todos Asociación Víctimas del Terrorismo

Nuestros objetivos
Un mismo corazón
Fundación para la Defensa de la Nación Española

Archivo


Sindicación
Atom
RSS 1.0
RSS 2.0
RSD 1.0

Premios
thinkingbloggerpf8.jpg

Rankings
Wikio – Top Blogs – Politica View blog authority


My blog is worth $53,066.76.
How much is your blog worth?


Recursos y Bloglists
Bitacoras.com
Autores: Policronio, Smith y Elentir
Powered by Movable Type Alojado en Ferca Networks