Cuando los ciudadanos, quizá con la mejor de las intenciones, eligen a un partido político para que gobierne en beneficio del conjunto de la sociedad, pero ese partido se radicaliza, se evade de su programa electoral y se aleja notablemente del sentir mayoritario de los votantes, puede afirmarse que se está cometiendo una gran estafa contra el pueblo, contra la democracia y contra las libertades públicas. Una de las claves de la situación política que hoy se da en España es el hecho de poderse confirmar a diario que el presidente Rodríguez Zapatero, al que nadie ha elegido para que haga sólo su santa voluntad, está gobernando sin respetar el parecer de gran parte de la población y amparándose en una raquítica mayoría parlamentaria asociada a extremistas y separatistas. Lo mismo podría decirse del actual gobierno de Cataluña, inductor en buena medida de cuanto sucede.
En efecto, los candidatos socialistas Zapatero y Maragall no fueron elegidos en las asambleas generales del PSOE y PSC, respectivamente, para que pusieran a España cabeza abajo y, dentro de ella, a Cataluña. Ante las urnas, ninguno de los dos personajes citados incluía en su programa político una transformación tan categórica de la nación como la que ahora se está produciendo, luego de ahí se deduce que ambos dirigentes obran de espaldas no ya a la mayoría de los ciudadanos, sino de sus propios electores y compromisarios. Y una cosa así, como es la de actuar rehuyendo traicioneramente el programa que eligió el partido y posteriormente el pueblo, es, cuanto menos, una actitud insurrecta que se aparta de nuestra Carta Magna, por lo que debería de ser evitada por la Ley, en el caso de tener prevista tal situación, e inhabilitar a los culpables.
Se dice que en democracia hasta que no llegan las siguientes elecciones no es posible refrendar o castigar una determinada actitud política. Y así es cuando en un Estado hay suficientes garantías constitucionales, pero me temo que no es el caso de España, que se encuentra maniatada ante la deriva radicalizada del gobierno Zapatero. Es cierto que en la figura del rey, de acuerdo con la Constitución, poseemos un poder moderador, pero no es menos cierto que ese poder es mucho más teórico que efectivo, porque al rey no le está permitido cambiar al gobierno ni convocar nuevas elecciones. Luego la potestad del monarca ante determinadas situaciones es poco menos que nula. Salvo algún consejo paternal, no le es posible moderar las actitudes de los malos gobernantes. Habría una excepción a lo dicho, que el rey reclamase la ayuda de las Fuerzas Armadas para desalojar a quien no tiene intención alguna de enmendar una política tan destructiva de la nación como la que ahora se practica.
Repito que un gobierno no puede hacer siempre lo que le dé la gana. Mejor dicho, no debe. Y lo primero que no debe es permitir que se incumpla la ley, como ocurre por ejemplo en Cataluña respecto al gravísimo asunto lingüístico o en el País Vasco en relación a las numerosas actuaciones ilegales de su gobierno o de ciertos partidos etarrófilos. Pero es más, un gobierno que actúa de tal modo y encima pretende seguir con la subversión de las leyes, e incluso con intención de cambiarlas a su antojo para conseguir objetivos deshonestos, se sitúa de inmediato en la ilegalidad, de donde se infiere que es preciso parar de algún modo a ese gobierno antes de que nos arrastre a todos al abismo.
¿Cómo puede contenerse a un gobierno así? Francamente no lo sé, pero el asunto me preocupa mucho. Si en España hubiese un poder moderador efectivo, el asunto estaría resuelto porque ese gobierno sería llamado al orden y obligado a comportarse de acuerdo con la Constitución. Lo que ocurre es que no sabemos hasta qué punto el rey le ha pedido a Zapatero que encarrile sus decisiones e igualmente ignoramos en qué medida ha sido atendido el monarca. Desde luego, aparentemente, no ha sido atendido en ninguna medida, de ahí que algunos tendamos a creer que el rey no ha hecho nada, cuando es posible que también esté preocupadísimo y llamando casi a diario al presidente del gobierno.
Por otra parte, si contáramos con un Tribunal Constitucional que no estuviese mediatizado por los políticos en el poder, al respecto no hay más que recordar que su presidenta frivolizó no hace mucho sobre la idea de nación, podríamos considerar que existe una última barrera de contención en la que confiar para que se evite el desenfreno del radicalismo. Pero todas esas circunstancias no se dan en España: Ni el rey tiene capacidad para moderar nada, ni puede disolver las Cortes, ni contamos con la garantía de un TC del que fiarnos. Luego ante las actuaciones irresponsables de los gobiernos, España está maniatada y camino a ojos vistas de la fragmentación, lo que produce un gran desasosiego en muchos españoles.
¿Qué nos queda entonces para evitar que España desaparezca como nación unitaria? A mi juicio sólo hay dos opciones a cual peor, repito, a cual peor: Un dos de mayo generalizado, donde la ciudadanía se subleve contra este gobierno de insidiosos, algo que es imposible visto que el monopolio de la propaganda lo detentan el socialismo y sus asociados, o la intervención directa del Ejército. Si todo sigue por el mismo derrotero actual, quizá sea finalmente el rey, en uso de su poder moderador y como jefe supremo de las Fuerzas Armadas, quien les pida a los militares que actúen al amparo del artículo 8º. Pero si no es el rey quien lo ordena, corremos el grave riesgo de que algún general decida actuar por su cuenta y ocupe a las bravas el poder para volver a eternizarse en él.
Debo recordar aquí, a tal efecto, que una de las versiones del llamado golpe de Estado del 23-F apuntaba a un gobierno de concentración que, con el consentimiento previo de los partidos, debía presidir el general Armada y en el que se integrarían ministros comunistas, socialistas y de la UCD. Se dice que no cuajó ese segundo golpe paralelo al de Milans del Bosch por la actitud cazurra de Tejero, poco dispuesto a aceptar un ministro comunista en el gobierno de concentración. No sé si hoy sería el caso, porque estoy seguro de que gente como Llamazares jamás aceptarían algo parecido, salvo que a él le hicieran ministro de algo importante, en la línea de su compinche Madrazo.
Bien, pues a mi parecer y como ultimísima posibilidad antes de la debacle de la patria, existe una tercera solución, no del todo despreciable, que sería considerar la formación de un gobierno de concentración auspiciado por el rey, con el respaldo claro del Ejército, que le encomendase la presidencia a una personalidad civil independiente. La ocasión límite debería darse en cuanto se aprobase el lamentable estatuto catalán y se estableciera un marco similar para el plan Ibarreche, una vez constatadas las felonías. Ese gobierno de concentración, que contaría probablemente con el respaldo de las cámaras parlamentarias, si exceptuamos a los nacionalistas y una parte de la izquierda, podría contar a su vez con la legalidad suficiente como para:
1.-Acometer una reforma de la Constitución española en la que se estableciesen los límites inamovibles de las competencias del Estado, recuperando sobre todo la educación, y dejando claras para siempre las que corresponden a cualquier autonomía. 2.- Pasar a referéndum la reforma constitucional, disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones en las que la ley electoral quedase modificada para evitar la entrada en el Parlamento de cualquier grupo político con menos del 5% de los votos a nivel nacional. 3.- Establecer como norma de la propia ley electoral o de la Constitución que ningún partido en el poder podrá impulsar reformas políticas o territoriales no contempladas en su programa, salvo que se cuente para ellas con 2/3 de apoyo parlamentario.
La solución descrita, que muchos tacharán enseguida de golpista cuando en realidad no es más que la defensa ante el golpe de Estado que está produciendo Zapatero, es la única salida que queda si queremos alejarnos de ese lóbrego callejón en el que nos ha metido un gobierno que actúa en contra de la Constitución y del mandato recibido del pueblo. Naturalmente, asumo las críticas que puedan lloverme de uno y otro lado. Asumo igualmente que se me tache de impaciente y alarmista, pero creo que no hay más remedio que proceder cuando todavía no está todo perdido. Del mismo modo, asumo que un gobierno de concentración como el que aquí se propone podría costarnos la expulsión temporal de la Unión Europea, pero es un precio que algunos pagaríamos a gusto siempre que en un plazo de dos o tres años, a lo sumo, se recobrara la democracia y la plena libertad en toda la patria, una e indivisible.
No hacer nada y confiar despreocupados en las actuales instituciones españolas, como hay quien ilusa o sectariamente propone, representa enfrentarnos a un más que probable escenario desolador que sería irrecuperable en muchos y muchos años, o tal vez nunca. No, el pueblo español no ha luchado durante tantos siglos de su historia para acabar así, en el estercolero, y por voluntad de un miserable encadenado a un grupo de nacionalistas conspiradores y antidemócratas que ambicionan crear en sus regiones lo que le niegan a la propia España.
Escrito por Policronio en: 19 de Enero 2006 a las 05:05 PM Archivado en España
Hola,
lo siento, pero no estoy de acuerdo. Conste en acta.
Es un texto desde mi punto de vista, golpista, impaciente, y alarmista, como bien apuntas más arriba.
De acuerdo, Nabil, ¿lo puedes argumentar? Yo he dedicado tres folios a hacerlo, ¿quieres molestarte tú en dedicarle algo más que tres líneas? Si me convences, no tengo ningún reparo en rectificar.
¿Imponer el orden? ¿Por el bien común? ????????
Tu solución da un gobierno que no procede de la soberanía de los ciudadanos, ergo no es solución. Tiene el mismo vicio que el problema que quieres resolver.
Cuando se apruebe el estatut, se recurrirá al TC, y luego tiene que pasar por las urnas. Así que no llamemos a los bomberos si no hay incendio.
Lo único que podemos hacer es hablar, opinar y ayudar a crear corrientes de opinión. Y el que esté muy nervioso que se tome tila. La batalla es dialéctica.
¿Cuántes veces hemos dicho que el que quiera socialismo se vaya a cuba? El que quiera derrocar al gobierno que se vaya a Costa de Marfil.
Vale, Toledano, pero y si es el gobierno el que derroca al pueblo, ¿qué hay que hacer?
Error en el diagnóstico. La mayoría de votantes de PSEO y PSC no se está mostrando demasiado discrepante respecto a las medidas de los gobiernos. Las encuentas no reflejan una enorme caída en los votos.
Coase, con la propaganda detentada por el gobierno no es posible otro tipo de encuestas. Te agradecería que aportases alguna solución distinta a la de sentarse a esperar.
No hay más remedio que aguantar el chaparrón. Si los ciudadanos han sido lo bastante volubles para convencerse de la necesidad de la secesión, pueden ser convencidos de lo contrario. Hay que darle tiempo. No se pueden acelerar las tendencias sociales ni en un sentido ni en otro. Yo creo que la mayoría de lo que estamos viviendo es ruido, e incluso que la provocación que generan les beneficia. Tu post les beneficia.
Nabil. Me he quedado asombrado con tu extenso argumentario.
Efectivamente, Nabil, suena alarmista. ¿Lo es realmente? Para creer que sí deberíamos ser capaces de imaginar el escenario al que nos dirigimos y comparalo con la situación que nos sugiere Policronio.
Yo es que igual tengo poca imaginación, pero no se me ocurre uno mejor.
Hola Policronio,
tú la respuesta ya la sabes, sabes que existe una moción de censura, y sabes que el principal problema es la rigidez de los grupos parlamentarios.
Sabes que el Parlamento tiene una función real de control político.
Lo que tú esperas, es una respuesta inmediata, contundente, aquí y ahora, y evidentemente, sabes que tu propuesta no es democrática y que es dificilmente aceptable por parte de los partidos políticos de la oposición con representación.
Entiendo que estás hasta los cojones... ¿No?
Toledano, si creyera que mi artículo (un "post" suele ser tres lineas refritas) beneficia a los liberticidas, puedes dar por seguro que no lo habría escrito. Aquí se habla de que el golpe de Estado lo da quien conculca la Constitución española, porque no te quepa duda de que no todos los golpes de Estado llevan aparejado el ruido de sables. Luego lo que se pide es hablar de posibles soluciones frente a un golpe de Estado de Zapatero.
Puedes entender lo que creas conveniente, Nabil. No es que mi respuesta no sea democrática, es que pretenda hallar una solución a la situación antidemocrática que vivimos, pero una solucón antes de que esto estalle en mil pedazos.
Policronio, mis respetos ante un texto de esta envergadura.
Lo unico que no entiendo es como una mente con tal capacidad, no se da cuenta de que el Rey tiene una hija casada con un vasco y con la caixa y afincados en Cataluña. Un hijo casado con una agnóstica declarada mas encantados con el Gobierno actual que con el anterior, y para acabarlo de arreglar un talante que embelesa a ERC.
¿ Siceramente crees que se puede contar con el Monarca?
Creo que estamos solos, completamente solos.
Todo depende de lo que seamos capaces los ciudadanos.
De todas formas tu solucion la encuentro brillante, si relmente pudieramos contar con S.M.
Meruxu, juraría que te has representado mejor que otros el escenario que se avecina si seguimos con este derrotero.
Bruno, el interés de la Monarquía no es sonreirle al presidente de La Caixa o a un determinado pelotari. A la monarquía borbónica le guía el propósito de permanencia, lo contrario sería traicionar sus propias raíces. Creo.
Policronio:
En democracia las soluciones violentas violentan la propia democracia.
Ciertamente las cosas no van bien, los que nos gobiernan utilizan el poder contra una parte importante de españoles y han olvidado que deben gobernar para todos (como ha dicho, y espero sea verdad, la recientemente electa presidenta de Chile que es socialista); pero les han votado a ellos.
Tengo esperanza en que si hay próximas elecciones salgan otros que retornen las cosas a una pureza democrática mayor (aunque será siempre imperfecta).
Si les siguen votando habrá que prepararse para lo peor.
O sea, que a ver si hacemos pensar a muchos y se dan cuenta que ese señor sólo cree en la democracia como táctica.
¿Quién habla de soluciones violentas? En todo caso, se habla de parar la violencia de los nacionalistas, impuesta hoy en la lengua y mañana Dios sabe dónde.
como si no fuera una situación alarmante, por eso hay que ser alarmista, no comparto la opinión de Policronio de imponer el orden, definitivamente los Españoles tienen el gobierno que se han ganado a pulso, otra vez que se lo piensen mejor. Un gobierno de estupidos para un país de estúpidos, un gobierno progre para gente progre. un gobierno paletonazi para un país paletonazi.
Son palabras mayores las tuyas Policronio, pero lo cierto es que la frivolización que lleva a cabo este desgobierno con las cuestiones fundamentales que vertebran la nación española es tan peligrosa que es posible que lo que dices sea el último recurso, por único recurso.
Quiero decir que si el Gobierno no se "concentra" en sus funciones, que debieran ser preservar la paz, el orden y lo que Ciceron pidió inútilmente al final de la República, la concordia, quizá se acabe en el gobierno de "concentración" que propones, o en algo mucho peor, que Dios no lo quiera.
Como bien señalas nuestras instituciones responden de momento muy mal y no prometen hacerlo mejor, con la politización del poder judicial (que de momento es parcialmente favorable al PP en algunos de sus más importantes ambitos, por fortuna) y la parálisis existencial prosocialista de Su Majestad.
Lo ideal sería que el tribunal Constitucional fuera un baluarte inexpugnable de la ley, y que estuvieran claramente establecidos los procedimientos de modificación de leyes fundamentales para que no se pudiesen cambiar con mayorías temporales, especialmente los Estatutos.
Pero con el tiempo, confiemos en que durante la próxima legislatura, lo que habrá que cambiar es la ley electoral para que el el Parlamento nacional no tengan voz ni voto las minorías radicales.
Yo no lo llamo último, Nomotheta, si repasas mi artículo verás que lo llamo ultimísimo. Y aún así es golpista para muchos. Gracias por ser el único, hasta ahora, que ha querido profundizar un poco en el asunto.
Navarro, no pretendo que se imponga el orden (dicho así suena fatal), pretendo que se acabe, mediante un gobierno de concentración donde estén todos los partidos nacionales y se excluya a Zapatero, con este desorden que no se sabe a dónde nos lleva y que puede acabar fatal.
"23 f Se dice que no cuajó..."
Tal vez, también se dice que durante esas dos famosas horas de tenso impasse sin noticias ningunas, la realidad era que se buscaron apoyos en el extranjero mediante llamadas telefónicas a Ronald Reagan y Valerie Giscard D'Estaing y que fué fundamental que estos se negaran a apoyar el gobierno de concentración que surgiera. Tal vez...
Yeda, y la situación a mi juicio es ahora mucho peor que el 23-F, porque entonces era la reacción del franquismo residual ante tanto atentado de ETA, pero hoy es España entera que se ve amenazada en su estructura de siglos.
Cuidado que el asunto no es nada frívolo, porque los nacionalistas no son nada de fiar y concederles lo que ahora quieren no es más que la siguiente etapa.
No quiero hacer paralelismo ninguno, con el 23 f, era un apunte y un comentario traído a cuenta de que el exterior también como antes sería fundamental su opinión. Por lo que lo veo, además de por otros motivos, imposible e irrealizable.
Que los nacionalistas no son de fiar, no tengo la más mínima duda, pero tenemos la ventaja que ellos tiene su objetivo meridianamente claro, de quien no me fío es del Psoe.
Pero entiendo que no es necesario llegar a ese punto, porque el Psoe está en una encrucijada, y llegó el momento que "algunos" den el paso al frente, porqué sean conscientes que en caso contrario no habrá foto en la que salir. Es un callejón sin salida en donde se han metido ellos solitos de la mano de su radical timonel, y obligados a elegir una alternativa saben que ambas son traumáticas para sus ansias de seguir ocupando poder. No olvidemos que se enfrentan al estatuto pero que hay un problema o ,conocimiento del mismo, mucho más grave para ellos en ciernes, y por ese lado, temo que la respuesta de un desesperado se sobraponga al sentido común que vaya quedando en sus compañeros, (aunque no olvidemos se juegan sus puestos).
Estoy de acuerdo con Policronio y además su idea es muy acertada considerando que cuando hablamos de " democrácias " nos referimos a democrácias, no a lo que aquí tenemos. Si no existe ningún recurso con el cual se pueda disolver las cortes con un voto de desconfianza y llamar a elecciones generales, que en este caso no resolvería nada, un gobierno de concentración respaldado por el Rey y el ejército con miras a rectificar la Constitución sería lo más acertado, mucho más si también estuviera respaldado por naciones europeas e incluso la USA con miras de que no se instuyera una dictadura militar. Las normas de nuestra " democrácia " necesitan un repaso muy importante y en especial al sistema de partidos. El Soberano tiene que tener poderes suficientes para controlar la seguridad y bienestar de la nación así como legitimar cualquier cambio de las leyes que el gobierno elegido quisiera cambiar.
Como he dicho, excelente idea que no se debe echar a saco roto.
Saludos.
Ya ya policronio, no te he acusado de golpista en ningún momento, lo que yo quiero decir es que si la gente ha elegido progre, pues que coman progre hasta jartarse, yo me estoy partiendo el culo con tanto sociata(de los de antes nada de progres) echando pestes de ZP y de los nazionalistas, y yo les responde "eh lo que tiene votar a tu partido pase lo que pase".
Navarro ahora te he entendido. Yo también me lo tomaría a cachondeo si este asunto no fuese tan serio. Preguntale, amigo, a cualquiera que viva en Cataluña o el PV, y que no sea nacionalista, cuánta gracia le hace vivir como un leproso. En el supuesto de que no le hayan matado algún familiar o él mismo haya quedado inválido como consecuencia de algún atentado etarra. Y es que hay que ver cómo mola todo eso. En cualquier caso, felicidades por tener un gran sentido del humor.
Piensa, Derechón, que eso que tú dices es precisamente lo que se quiere hacer ahora: cambiar la Constitución, pero por la puerta trasera y no sé si con el respaldo del rey o sin ese respaldo. En resúmen y reitero por enésima vez: Un auténtico golpe de Estado.
Los acontecimientos nos superan a todos. Cuando dos opuestos se proponen intentar conciliar sus extremos, lo único que se busca es que la otra parte se avenga y arrime a nuestra orilla. A eso le llamar ganar o también avanzar. Progresar es cosa distinta. Yo no puedo considerar progreso a nada que implique marginación. Menos aún a aquello que permite a marginales determinar el progreso. Si son marginales, no es porque sean residuos si por su propia voluntad. Se debe encontrar espacio para todos, pero no es lo justo que los marginales determinen el espacio de los demás. Está claro que no lloverá nunca a gusto de todos. Lo que Policronio, que no precisa justificación por mi parte, da a entender es que es tan mal camino la vía de imposición que pretenden Rodríguez y sus socios oportunistas, como el rescate impuesto por otros medios y que justifica autodefensa cuando se violan derechos en aras de no sé sabe qué, empezando el recorrido de un camino sin saber donde conduce, con el agravante aquí de que está por determinar quién de verdad ha empezado este camino y porqué. Yo tengo muy claro que la debilidad se paga cara. El dilema consiste en que los que están en disposición desarman a los que no lo están, creando así de nuevo las condiciones para el inicio de un nuevo ciclo de la revancha. Si no hay respeto dificilmente se puede hablar de libertad. El respeto incluye no impedir la disensión, pero no hasta el extremo de ponerse al lado de terroristas con miles de muertos inocentes a sus espaldas. Ese respeto no se está produciendo actualmente, por el contrario las justificaciones fabricadas sobre la marcha con el propósito de ocultar los propios errores sólo conducen al delirio primero y a la extinción después. Eso, señores, no puede llamarse admitir la disensión. Ningún argumento hace cambiar de idea a los que no están dispuestos a hacerlo. Facilitar y aceptar eso es simplemente rendirse. ¿Será preciso un muerto por familia para sensibilizarnos y que nos sintamos afectados como parte del problema?. No es aceptable que se diga, como algunos hacen, que eso son cosas de la vida. Son cosas de la muerte. De la de todos. De nuestra sociedad y civilización. Se puede perdonar, pero no se debe olvidar. Lo contrario implica confesar un íntimo fracaso y ¿quién quiere considerarse un fracasado? Mi respuesta es que no fracasa quien considera a los demás, si no quien estando en condiciones de hacerlo beneficia a unos en detrimento de otros.
Yo no creo que estemos mejor, ni veo que vayamos a estarlo con las técnicas promovidas por ZP. Al contrario, veo un manifiesto interés en dividir para ganar, no para progresar.
Al menos no para el progreso de la nación española, aunque sí para colectivos ávidos de impunidad no importa a costa de qué.
Desconozco la forma, pero una cosa sé. La única ley buena es aquella que todos sin excepción se avienen a cumplir. Por eso se precisa de arbitraje independiente que recuerde cuales son las reglas del juego y si los vigilantes de la ley (que no garantes por lo que se ve) toman partido, el juego acaba. Para los que ganen y los que pierdan será en todo caso un fracaso colectivo de consecuencias absolutamente previsibles. No pronunciemos palabras en las que no creamos. En su lugar tal vez sea bueno recordar aquel sencillo mensaje de "al prójimo como a tí mismo".
Perry, estas dos frases tuyas son como fogonazos de atención a los progresistas irredentos: "Yo no puedo considerar progreso a nada que implique marginación. Menos aún a aquello que permite a marginales determinar el progreso".
Lo mismo pienso yo y por eso creo, sobre todo a partir de la marginación a que se somete a una buena parte de los ciudadanos en Cataluña y PV, que este gobierno de Zapatero no cumple la ley ni hace que se cumpla.
Si a eso le sumamos sus sórdidos proyectos, es evidente para quien no sea un fanático, que se está en vías del golpe de Estado civil.
Policronio, es un humor amargo, en el que ries, por no llorar.
Navarro, se acepta a gusto tu coletilla.
Yo soy partidario de una Gran Coalición pero, eso sí, como ha ocurrido en Alemania. Es decir, que emane de la voluntad de los dos grandes partidos, de un ataque de sensatez y de generosidad. Luego desearía que modificasen la Ley Electoral para exigir un mínimo electoral nacional para acceder al Parlamento.
Sé que conforme están, hoy día, PSOE y PP es muy complicado y que eso de tener ciertos principios (como no gobernar con radicales e independentistas)y algo de patriotismo es algo muy difícil, pero no veo otra manera.
Y es que yo creo que el papel del Rey en política debe ser mínimo porque creo que está para otras cosas.
Respecto al Ejército, creo que su papel debe ser nulo en materia política. Es más, no creo que exista eso del poder militar ni nada de eso. El Ejército, en mi opinión, tiene unas funciones muy claras en la Constitución y su actuación siempre está sometida al ejecutivo. Y yo estoy de acuerdo con eso.
Saludos
Secundo tu comentario, Poldec, porque no creo que contradiga lo que yo propongo. Tu versión es la situación ideal. Ahora bien, tú lo ves desde un punto de vista lógico, con dos grandes partidos cuyos líderes sean democráticos, como ocurre en Alemania. Pero lo que ahora tenemos, donde media un Pacto del Tinell que algunos desean que se extienda a toda la nación, y un ZP que ha engañado ya dos veces a Rajoy en sendas convocatorias, y encima ha eludido la Ley de Partidos (antiterrorista) que él mismo propuso, me temo que no facilita nada la voluntariedad. Ojo, yo estoy convencido que la mayor parte de los miembros del PSOE y el PP verían con simpatía ese pacto, pero ZP y unos cuantos que le rodean serían obstáculos insalvables. De modo que aquí sólo cabe esperar a que esto se pudra o que el rey, orillando a Zapatero, facilite el acuerdo entre los grandes partidos.
Estoy de acuerdo con lo que dices respecto a ZP y la ruptura que ha hecho su Gobierno en relación a determinados consensos básicos.
También creo que el tampoco PP tenía voluntad real de negociar los Estatutos en una Comisión con el PSOE constituida a tal efecto (como pactaron?). Llegarón a un acuerdo pero creo ninguno estaba dispuesto a llevarlo a cabo. Es decir a ZP al día siguiente le "renegaron" sus socios nacionalistas con lo cual estaba claro que no podía ir a esa Comisión a negociar nada relevante y a Rajoy, Losantos y compañía. Así, el PSOE presento unos miembros de la Comisión de perfil bajo y el PP dijo que no lo aceptaba. Al final ni el uno ni el otro mostraron gran voluntad...
Pero creo que el Rey ahí no debe participar y que quien debe apartar a ZP tenemos que ser los ciudadanos.
Para que el Jefe del Estado (Rey) asumiera esas funciones creo que deberíamos ir a un sistema similar al portugués; sistema en el que el Jefe del Estado tiene pocas competencias pero las que tienen están respaldadas por las urnas de forma directa y ahí sí tiene sentido que tenga ciertas competencias en materia política.
Ojo, no digo que el Rey no tenga legitimidad, que sí la tiene, pero creo que no la tiene para entrar en política.
Yo creo que a nuestra democracia le faltan unos cuantos años de rodaje para que ocurran estas cosas y los dos grandes partidos tienen que llevarse más "palos" de los electores. Por ejemplo, yo creo que con lo mal que lo está haciendo el PSOE si el PP lo hace bien tiene muchas posibilidades de ganar y en el PSOE se tendría que producir una limpieza que le llevaría a reflexionar de cara al futuro sobre con quien queremos los españoles que pacte y con quien no.
Y respecto al PP, lo mismo. Si no es capaz de ganar ahora a un PSOE nefasto tendrá que reflexionar algunas cosas...
Saludos
Buena parte de lo que dices es compartible al 100%. Sólo algún matiz, la Constitución le reserva al rey el papel de moderador. ¿Qué debemos de entender de esa atribución? Por otra parte, el PP hubiese consensuado con el PSOE cualquier reforma estatutaria, como se ha demostrado en Valencia. La gran diferencia entre el consenso para lograr una reforma de estatuto conforme a la Constitución y lo que llegó del Parlamento de Cataluña es tan abismal que el estatuto catalán no es posible encajarlo dentro de la Ley de leyes. Y esa es la clave, amigo Poldec. Luego aquí lo que se decide es si los nacionalistas, con el apoyo de ZP, dan un golpe de Estado, o bien el rey se decide a intervenir cuando vea que el asunto ha desbordado cierto límite, pide una declaración de respaldo de los militares, que no tiene por qué ir más allá, y consulta a los partidos para crear un gobierno de concentración que enderece la desastrosa política actual. Yo veo mucho menos golpe de Estado en la opción del rey y un gobierno de concentración, que en dejar que todo siga igual y los social-nacionalistas nos lleven a la ruína. Con una diferencia, la opción real es reversible, los nuevos estatutos liberticidas no creo que lo sean así por las buenas.
La que has liado Policronio. ¡Uy lo que has dicho!
Si España tuviera los contrapesos que tienen otras naciones europeas y Estados Unidos, lo cierto es que mi preocupación sería relativa, pero dada la calidad ( o mejor, la ausencia de ésta) de los organismos que debieran actuar como freno a este pseudo golpe de estado, la inmensa mayoría del país se apuntaría a la solución que propones, sobre todo, teniendo en cuenta el elevado desprestigio de la clase política y de los principales organismos que han contaminado.
Por todo lo demás, amén policronio.
Polícrono, realmente estamos bastante de acuerdo; sólo discrepamos en algunos puntos en cuanto a la forma de lograrlo.
Pero lo que los dos tenemos claro es que nuestra Nación, España, no puede seguir así con este desGobierno ZP, con los partidos nacionalistas chupando del bote y con un Parlamento que se ha convertido en un mercadeo de votos para satisfacer los caprichos a costa del interés general del los españoles. Y a todos nos duele tener un desGobierno sin principios y sin criterio. Bueno sí, el de mantenerse en el poder.
Sea con tu fórmula o con la mía (que realmente no están tan lejanas) esperemos que esto se solucione y que se vuelva a una situación de normalidad que nunca se deberá haber perdido (gobiernen unos u otros).
Saludos
Policronio, ando muy liado, solamente quería felicitarte por este artículo. Aunque yo me encuentro más cerca de lo que dice Poldec, he disfrutado mucho leyendolo, y creo que has hecho un gran trabajo, aparte de sincero.
Perdona que no me extienda más, solo quería que constase mi felicitación por el nivel del escrito.
Jordbcn, Poldec y Jinete, gracias a los tres. Debo confesaros, ahora que mi última provocación (este artículo) ha envejecido y otras entradas van desplazando a esta, que yo también me encuentro mucho más cerca de la solución Poldec que de ninguna otra. Pero me temo que sigue en marcha lo que argumentadamente he denominado el Golpe de Estado de Zapatero y sus socios. Y que la solución Poldec no es solución. No obstante, espero que el tiempo os dé la razón a vosotros, francamente así lo espero y, como demócrata que me considero, lo deseo.
Artículos de este calado son merecedores de algo más que aparecer en una bitácora. Lo digo objetivamente y no porque comparta páginas con Policronio.
Enero 18th, 2006 at 2:53 pm
Del mismo modo que Luis I Gómez suele enlazar al Yuste y AMDG, a Bueno y compañeros materialistas, yo, que no soy nadie aquí, traigo a este señor:
“Las urnas no lo son todo en un país y la voz de los ciudadanos tiene muchos cauces de expresión que hay que oír y respetar.
Cuando se llega a una situación en la que están en juego los cimientos de la sociedad y se proponen cambios que afectan profundamente a un sector grande de la población, entonces al poder legislativo en el que reside la soberanía nacional y que legítimamente actúa respondiendo a la voluntad popular, manifestada en las urnas, le es necesario algo más que una mayoría que puede ser exigua y ocasional. Si queremos mantener la concordia a largo plazo y no enfrentar las conciencias poniéndolas en la tentación de ulteriores revanchas, hay que llegar a consensos razonados.
Siendo absolutamente necesaria la legalidad jurídico-formal, hay que mirar también a las realidades de fondo, a las dimensiones últimas de la vida humana, a las consecuencias a largo plazo sobre anchos sectores de la sociedad. Una democracia es fecunda cuando atiende también a esta lógica moral y no sólo a la lógica matemática.”
– Olegario González.
Al mismo tiempo que se trabaja por regenerar la nación española, ha de acometerse la realización de un gran pacto político para solucionar nuestro problema de organización territorial del Estado. Para que podamos resolverlo sin llegara a los traumas que en otro caso debamos temer puedan producirse.
Pero cuando yo hablo de pacto, no me refiero a simples acuerdos entre partidos, como los que se celebran para las investiduras de presidente del gobierno o las de aprobación de los presupuestos; ni siquiera pienso en cosas tales como los llamados “pactos de legislatura”. Estoy hablando de un gran pacto de cierre del modelo de Estado, que tiene que venir impuesto y preparado por la base social, por la intelectualidad, por eso que suele llamarse la sociedad civil, por los ciudadanos que no sabemos ni tenemos por que saber de ciencia constitucional (*) y luego instrumentado por los políticos con el apoyo social.
Tenemos que ser capaces de incorporar al proyecto a mucha gente, asociaciones, colectivos, organizaciones sociales de toda clase. Esto requiere paciencia, esfuerzo, generosidad y mucha pedagogía. La perseverancia es un fruto de raiz muy amarga pero de fruto dulcísimo. Estamos a mitad de legislatura y, como a un Sansón rasurado, el templo se le cae encima a Zapatitos. Cuidado con los efectos colaterales.
Hablo de ensanchar nuestro territorio y cubrir los flancos. Si lo hacemos no ocurrirá lo que en Rocroi (mayo de 1643) en que los Tercios fueron batidos por el flanco izquierdo que mandaba el duque de Alburquerque.
Lo que propongo es que abramos desde ya un gran proceso de reflexión social demorando por ahora cualquier modificación estatutaria o exigencia análoga, al final del cual se llegue al gran pacto político, como una fase consecuente, que valore con mucha claridad las desventajas y los riesgos que para todos tiene el no resolver las cuestiones planteadas.
Evidentemente los nacionalistas, incluidos sus cadáveres políticos, desean que el modelo de Estado permanezca indefinidamente abierto; y es natural que así lo deseen, porque les permite seguir la dinámica que tanto les favorece a algunas regiones. Respetando sus puntos de vista, ha de aclararse que quien ha de determinar si el proceso se cierra o no, es el pueblo español, y no ningún partido periférico, y no ningún partido periférico. Y yo pienso que el pueblo español, el titular de la soberanía nacional reclama que el pacto ha de ser para llegara a un punto final; el que sea, pero determinando su tope de un modo muy preciso; nunca más el proceso descabelladamente abierto que llevamos.
Y llevando las cosas al extremo que algunos locutores de radio (no sé si se lo creen, espero que no porque dejaría de leer LD) pretenden, otorgar la independencia a algunas CCAA, es decir, consentir a la desintegración del Estado porque estamos muy enfadados, además de privarnos de nuestra gran palanca de fuerza y progreso frente a nuestrso adorables vecinos, no cerraría el proceso ni eliminaría este concreto problema ya que se produciría un efecto de emulación impredecible (Aragón, Canarias, Galicia, ¿Cartagena?) además de dar paso a nuevos conflictos inevitables cuando las nuevas entidades pretendiesen ampliar sus fronteras en Valencia Baleares, Navarra, etc.
En todo caso debe quedar claro de una vez un reparto de competencias que, por reconocer la existencia de un interés común español (**) distinto de la mera suma o coordinación de los intereses de las CCAA, es decir, por respetar la existencia de la nación española, mantenga un Estado central con los poderes efectivos propios, en calidad y en cantidad, de un Estado Federal.
Esto es de cajón, creo, y si se plantea al pueblo con crudeza y no con “talante” será posible llegar a un pacto definitivo razonable.
No faltarán tertulianos que nos pidan esperar. No podemos adaptarnos al ritmo marcado por los calendarios electorales de los politicastros y esperar a una de esas situaciones de gran crisis que sufren los países de cuando en cuando (como la francesa que hizo el cambio hacia la V república con llamada al general De Gaulle) para, en ese momento, hacer la rectificación necesaria y largamente aplazada Si pensamos en el tema, veremos que estamos abocados a una de esas crisis serias que provocan ese tipo de inflexiones ¿es bueno esperar pasivamente a que llegue y correr el riesgo de sus consecuencias?
¿Podemos permitirnos el seguir agravando las condiciones del problema?
Un recorte muy oportuno y bien elegido que considero, modestia aparte, complementario a mi artículo. O para ser más precisos: ambos se complementan.
Gracias por insertarlo.
yo creo que los comentarios de Policronio son proporcionales a los movimientos de ZetaP. Y me explico, ZetaP se ha atraido de tal modo a los nacionalistas, todos ellos con un "brillante" palmares, de tal modo que a la "Derecha" le sea imposible pasar una sesion de investidura sin tener mayoria absoluta. Lo esta haciendo conscientemente, no importa lo que entregue de España a los que la odian desde los mas profundo de sus almas. HAce poco De la Vega, la fea doble, se fue a Roma para intentar acabar con la manifestacion contra la LOE, y se presentó como la gobernante que va a estar 20 años en el poder. Lo mismo decia Felipe GOnzalez, admirador de Trujillo. Esa es la idea de la democracia que tienen en los partidos de izquierda.
Ay, Policronio, que tanto te puede el amor a España que eres capaz de anteponerlo al amor por la libertad. Cuando precisamente aquí y ahora, lo bueno que tiene esto es que ambas cosas se juntan y que –Escotofia no me dejará mentir- defender la Nación y la Constitución significa sobre todo defender la libertad (la poca que se tiene) de los españoles, empezando por los catalanes y vascos.
Lo que propones te diré, para empezar, que me parece descabellado. Y, para continuar, que es peor el remedio que la enfermedad. Nada de lo cual empece para que te felicite por la valentía de escribir este gran artículo.
De entrada, ve desechando la idea de que eso de que España sea patria común e indivisible de todos los españoles sea algo inmutable. Si los españoles en un momento dado libremente decidiesen cambiarlo, por supuesto que podrían hacerlo. Lo que pasa es que eso sólo se puede hacer siguiendo las reglas de juego y, por tanto, preguntándoles a los titulares de la soberanía, que somos todos los españoles.
Segundo, en ningún caso el Ejército –ni con el apoyo del rey ni sin el apoyo del rey- pueden hacer de forma ejecutiva otra cosa que estar a lo que mande el poder civil. Repito, en ningún caso. Hablar los militares sí pueden, que sabes que yo eso sí lo he defendido. Hablar como todo hijo de vecino, como ciudadanos libres que expresan su malestar ante lo que está pasando, sí. Pero lo de ir con sus compañías a Madrid, los arrebatos creativos de tíos con mando en plaza, ni mentarlo.
El rey puede hacer otras cosas, pero desde luego lo que dices no. El rey lo primero que no es que pueda, es que debe hacer, es dejar de prestarse a hacer de correveidile zapateril para intentar maniatar a Mariano Rajoy. Y luego, dejarse de hacer llamadas al consenso de sentido único, dejarse de discursitos navideños que pintan mundos rosas e irreales –tan irreales como la foto dichosa de infantes sin brazos y reyes sin piernas- y preocuparse por conseguir que tanto él como el resto de la familia real se pongan inmediatamente a trabajar para convertirse en estandarte viviente de una idea de España y de que aquí de estar en una situación normal, nada de nada. Con más o menos sutileza, tienen que estar transmitiendo a todas horas un mensaje de preocupación, de excepcionalidad y recordando que las reglas de juego son sagradas. Además de, por supuesto, dejar de reírle las gracias al de la sonrisita y, el rey, conminarle en privado a cumplir la Constitución. Alberto Aza, a su casa. Y el principito, a españolear diez veces al día, porque si no, ya te digo: muchos haremos ver que eso lo hace mucho mejor su hermana.
Tercero, yo no veo mayor problema en que, independientemente de si venía o no en el programa electoral con el que concurrieron a las elecciones, un gobierno o incluso la oposición propongan un cambio constitucional en cualquier momento de la legislatura, si creen que las circunstancias lo aconsejan. Lo esencial es que, al hacerlo, se sujeten a los procedimientos fijados en la propia Constitución que, por lo demás, implican disolución de las cámaras, elecciones a cortes constituyentes y hasta referéndum cuando el cambio afecta a las materias medulares de nuestras reglas de juego.
La solución a todo este desastre ha de venir, por supuesto, por vías netamente democráticas. La libertad no admite atajos de ninguna clase. Esto hay que hacerlo de la única manera posible: ganando la batalla de la opinión pública. Encontrando la manera de sumar y de movilizar a todos esos votantes socialistas e incluso del resto de la izquierda que no están dispuestos a tolerar esta deriva separatista.
Lo que pasa es que esa batalla hay que darla, y yo creo que hoy por hoy el PP no está sabiendo darla. Lo he repetido veinte veces por aquí, pero voy a hacerlo una vez más, por si por fin alguien me escucha. Mariano, que esta no es una legislatura cualquiera. Que esta es una situación excepcional, un momento clave en la Historia de España, y que como tal, requiere el uso de armas políticas excepcionales. ¿Lo tuyo no es el Parlamento, hombre? ¿No es allí donde a este majadero de ZP le das sopas con hondas? Pues razón de más para que lo uses. Tienes que arreglártelas para que el foco deje de estar en donde le interese al fotopresidente –entre escolares, por ejemplo, único lugar donde ZP encuentra adversarios de su talla intelectual- y trasladarlo a las instituciones representativas, al Parlamento, que además de ser tu terreno, es la mejor forma para darle al asunto la dimensión que tiene y para así despertar a todos esos que no se están enterando de lo que está pasando, porque están anestesiados a base de telebasura y de membrilladas.
Tienes que dejarte de convenciones y de gaitas y plantear cuanto antes una moción de censura que, en su programa de gobierno, además de un montón de reformas liberales y de regeneración democrática de fondo de ésas que abandonasteis nada más subir al poder en el 97 (liberalización de los medios de comunicación, vuelta del poder judicial a la independencia primigenia que le asignaba la Constitución, alguna fórmula para impedir que el ejecutivo pueda incumplir las leyes vigentes y las sentencias judiciales, etcétera) incluya una pedazo de reforma de la Ley Electoral que, entre otras cosas, devuelva a los nacionalistas a sus justos términos de representación y les demuestre a los españoles que no hay ninguna necesidad de estar viviendo esta locura.
Se trata de llevar a las instituciones representativas el malestar de la gente, que ya estamos viendo que está extendidísimo –también, me consta, entre votantes y hasta militantes socialistas-, y de sumar a todos los que, sin estar de acuerdo con que se carguen España, no se están dando cuenta de que es eso lo que está pasando. Tienes que montarte en esa ola y transformarla en iniciativas políticas que demuestren a la gente que todo esto no es inevitable. Que hay soluciones políticas para evitarlo.
Las mociones de censura, por supuesto, ya se sabe que inicialmente no se presentan para ganarlas. Pero eso no importa, como no le importó a Felipe González en su momento. Lo esencial es intentar forzar ese vuelco en la opinión pública. Yo creo que el ocupa de la Moncloa se iba a llevar una semana sin dormir sólo de saber que iba a tener que enfrentar ese trance. Y luego, los ibarras y todos éstos, todos esos socialistas que en privado ponen a caer de un burro a ZP, tendrían que mojarse. Si hay socialistas decentes que de verdad creen que su partido no se merece tener al frente a estos zoquetes, ése sería el momento de hacer algo al respecto. De ahí sí que podría salir una gran coalición –que lo de gobierno de concentración me suena Carrillo, su gran defensor antes del 23 F- capaz de reafirmar y blindar el pacto constitucional. O, si no, un gobierno cuyo único objetivo fuese cambiar la Ley Electoral (Ibarra, ahí te quiero ver) para inmediatamente proceder a convocar elecciones. Incluso, constituyentes.
En fin, que -como poco- ésa es la única forma de lograr que las encuestas pudieran dar un vuelco espectacular y, por tanto, el desgobierno no tuviese más remedio que recular y pensara dos veces seguir por este camino. O tal vez de algo más, pero siempre siguiendo escrupulosamente los procedimientos democráticamente fijados.
Y si Mariano no manifiesta pronto señales de animarse a ello, yo creo que en la convención ésa a lo mejor iba a haber que dar alguna voz más alta que otra. No precisamente sobre economía ni sobre las desastrosas y antiliberales Leyes Antitabaco y de Dependencia. O no sólo.
Ese es el marco apropiado para que los liberales del PP –caso que de verdad los haya- expliquen a los otros que éste es un momento extraordinariamente propicio para dejarse de hacer seguidismo socialdemócrata y retomar viejas banderas liberales, la agenda de regeneración democrática: Ley Electoral, Financiación de los Partidos (menudo lo que está saliendo de CIU), separación de poderes, reformas en el TC para hacerlo más independiente, fin de los medios de comunicación públicos, eliminar constitucionalmente cualquier posibilidad de CAC; lograr que la Constitución ampare a los catalanes y vascos, y también a los castellanoparlantes de Baleares, Valencia y Galicia; fin de esa intromisión intolerable y montillescas de los políticos en la economía que son las cajas; blindaje de los órganos reguladores (la mayoría están de más, pero en fin) a las intromisiones políticas castigándolas penalmente, etcétera.
A lo mejor a Mariano lo que le hace falta es que le demuestren que, si él no sabe estar a la altura, a lo mejor otros sí. No hay tónico mejor para un político que notar que les pueden mover la silla.
Y luego, aparte, estamos nosotros los ciudadanos. Tenemos que armar todo el ruido que podamos, como estamos haciendo aquí, y también fuera. Quejándonos de la pasividad del rey (o presionándole a él y al príncipe de cualquier otra forma), de Rovireche, de los chalaneos con la ETA, de la blandura de Mariano y de lo que haga falta. Con cartas al director en los periódicos, en Internet, en todas partes. Alzando la voz cada uno de nosotros allá donde podamos. Pero no proponiendo supuestas soluciones que son peor que la enfermedad, hombre, Policronio, y que además dan armas a nuestros enemigos, sino tratando de explicar bien qué es lo que está pasando, y luego el abismo de incertidumbres que se abre con esto. Que esto no acaba aquí, sino que detrás van a venir otras autonomías pidiendo lo mismo, y que va a llegar un momento en que ni va a haber caja común, ni estado viable ni nada. Y que, como les de por subir los impuestos y por acabar con la unidad de mercado, la economía se va definitivamente al garete.
En Andalucía –y mira que hay voto socialista que arrastrar en Andalucía, y de gente que se siente más española que todas las cosas y que podría ser la clave- ya veo que Arenas se está dejando enredar en la trampa de la financiación, como predije. Y además está quedando como Cagancho en Almagro por no haber negado a tiempo la mayor, que es la necesidad de reformar el estatuto andaluz y haberse puesto a lo que se tenía que poner, que es a explicar que a la larga son los andaluces los que más tienen que perder con todo esto, y que el PSOE utiliza a Andalucía de coartada para sus intereses partidistas y para acabar con España.
Bueno, pues los andaluces, a darle también a Arenas, a ver si reacciona y cambia el rumbo, que de verdad que podría ser muy importante. O, si no, a pedir que deje sitio a otros con más vista y más ideas, que ya va siendo hora. Y que se lleve también a Esperanza Oña, a Alicia Martínez y a los hipersocialistas del grupo municipal de Sevilla, que ya nos tienen hartos, y aquí si que no hay medios para quejarnos.
La gran manifestación –no de millón y medio de personas, sino de cinco-, precedida de otras más pequeñas pero simultáneas en todas las capitales, a ver si se va haciendo de una vez. Con el Foro de Ermua, Basta Ya, la fundación de Santiago Abascal y todo aquel que quiera sumarse. Pero a lo bestia. Y ya.
Aquí los socialistas constitucionalistas del País Vasco creo que están llamados a tener un papel importante también. Porque lo que, entre todos, tenemos que lograr es un poco lo que lograron ellos cuando Nicolás Redondo y Jaime Mayor: articular un gran frente cívico y democrático de resistencia a los liberticidas que amenazan nuestra libertad, nuestra convivencia pacífica, las reglas de juego y, en último término, la propia capacidad de supervivencia de la sociedad abierta.
Vamos, por resumir, que hay muchísimas cosas que hacer, y hay que hacerlas. Cosas que, siendo excepcionales –porque excepcional es la situación-, no se aparten un ápice de la normalidad democrática y constitucional, y buscando siempre sumar a gente más o menos de izquierdas pero decentes. Pero lo que de ninguna manera se puede hacer es perder los nervios.
Aparte, no me preguntes por qué, pero llevo un par de días con la corazonada de que no va a haber estatuto ...
Y de todo esto debería salir un gran debate social sobre la necesidad de revisar toda esta insensatez del Estado de las Autonomías.
Brillantísima respuesta, Mónica, que además casi podría suscribir de cabo a rabo. He oído esta mañana la tertulia de Onda Cero en la que estaba Nicolas Redondo, como siempre, sentando catedra de sensatez, y me preguntaba que extraños equilibrios y componendas ajenas al interés de los españoles, han llevado a ZP primero a Secretario General y luego a presidente, teniendo el PSOE gente tan importante como Nicolás.
Mónica, has lanzado todo un programa de gobierno (o de moción de censura) que por razones de tiempo no puedo contestarte ahora.
Por otra parte, mi querida amiga, y te suplico que no te ofendas, pueden leerse en tus palabras argumentos muy interesantes pero no exentos de ingenuidad. Espero responderte también a esto. Dame tiempo, no me dejaré una línea tuya sin contestar. Al menos ese es mi propósito.
Ahora bien, te anticipo sólo un dato para ponerte en otra sintonía. En el comentario 40 confieso tres circunstancias: 1. Este artículo ha sido una provocación. 2. Estoy mucho más cerca de la solución Poldec que de cualquier otra. 3. No creo en la solución Poldec, no con este gobierno que tenemos.
Un saludo muy cordial y déjame decirte que valoro muchísimo el esfuerzo de tu brillante respuesta.
Uy, Policronio, es verdad. Llevo unos días muy liada y no me había leído los comentarios. Leí el post anteayer, pero ayer no podía entrar en la página, así que la respuesta la he hecho a ciegas. Siento el posible desenfoque.
En lo de la ingenuidad (que no me enfada en absoluto, y menos viniendo de una persona inteligente, educada y respetuosa con las opiniones ajenas como tú), si te refieres a que no crees que en el PSOE pudiera darse de repente un arrebato de decencia así, déjame decirte que ahí podrían mezclarse varios factores, no sólo la decencia, que también. Cuentan que ya hay unos cincuenta diputados socialistas que saben que ni van a repetir en las listas ni nada, así que esos están dispuestos a lo que sea con tal de pararle los pies al separatismo. Aparte, la vieja guardia de cuando el felipismo –la opinión de FG supongo que la conoces- sabes que ya ha estando enredando a ver si organizaban algo, incluidos los guerristas, que sabes que fueron decisivos, junto a los mamblonas, balbases y al PSC, en la elección de ZP como secretario general. Y luego están las ambiciones personales. Si en el curso de esa moción se produjese un terremoto en las encuestas, más de uno podría pensar que ha llegado su momento de presentarse como salvador del PSOE.
Ten en cuenta que los equilibrios para llegar a la elección zapateril fueron bien precarios. Y que, una vez desaparecida la variable de necesidad de ser dúctil y bizcochable de cara a los nacionalistas –con el cambio de Ley Electoral- , esos equilibrios podrían cambiar. La cuestión es saber desencadenar ese cambio. Hurgar en esa herida. O, al menos, intentarlo.
Si es que resulta increíble ver en manos de quienes está el PSOE. Esto no es normal.
No creo ser ingenua en esto sino incluso maquiavélica. Además, es que no tenemos otra opción. Porque, si se creen Mariano y los peperos que en este plan van a sacar mayoría absoluta en las próximas elecciones, van listos.
Y, luego está la ETA, que en cualquier momento nos puede dar un susto -porque a la chita callando, Marlaska acaba de impedir que puedan meterlos de matute en las elecciones-.Hay que tener cosas en marcha para entonces.
Mónica, tienes que tener un Blog propio. Eres una máquina!!
Saludos!!
Qué barbaridad, el próximo recorte va a ser de Mónica (saludos)...
Mónica, confieso que la opción que comentas es la más respetuosa con la legalidad que la de Policronio, que le ha pegado una patada. También, añado, que la tuya es la que más me gustaría pero...
...es la historia de siempre, la distinción entre lo posible y lo probable. Es posible que ocurriera lo que dices, pero no es probable. ¿Por qué?
Después de FG, el PSOE ya ha visto claro que no va a volver a disfrutar de una mayoría de las de los ochenta, de hecho,no lo ha conseguido ni con el trauma del 11M; si le añades que el Presidente por Accidente ha dilapidado en un escaso periodo de tiempo el capital político que se le presuponía, verás que la única salida que le queda al socialismo para mantenerse en el poder y evitar la alternancia es la "doctrina Tinell" y nada más que eso.
Muchas veces se habla del PSOE equiparandolo a un socialismo francés o a la socialdemocracia alemana y no deja de ser un error de bulto. Nuestro socialismo no ha creido nunca en la democracia, se les llena la boca con ella, pero no ha creido.No han hecho su reconversión del todo; la democracia es un medio para ellos, no un fin.
¡Hala, Jordi, te has pasado! dirán algunos ante la sonrisa complice de Policronio, recien escrito su artículo provocación (y que refleja mucho más de lo que piensa), ante el bocadillo de cabrales de John ;-), ante...
No. No me he pasado y si no, repasad la trayectoria con vocación de totalitaria y de control que tiene el PSOE en este país. Hasta ahora, o mejor dicho, hasta FG, el PSOE tuvo que moderarse mucho y mucho y además contaba con cuadros perfectamente formados que eran conscientes de que estábamos bajo la lupa de Europa, y aún así, se hicieron cosas que atacaron el fundamento de cualquier democracia. Si ahora que ya no existen esos cuadros y los han sustituido por políticos adictos que han tenido un fogueo durante varios años de barricada y con la misma capacidad profesional y analítica que un ingeniero nuclear guineano ¿a vosotros os extraña que vean normal un instrumento como el CAC o que sigan beneficiando a los medios de comunicación afines o que anulen la ya escasa dependencia de los organismos de control o que hablen de volver a controlar políticamente el escalafón del generalato o que ....?
Desengañemonos Mónica. Ojala tuvieras razón, de verdad. Ese día yo pongo el cabrales, la sidra y lo que haga falta, pero pensar que primará el sentido del estado en gente que ha creido muy poco en él y que sigue considerando a sus oponentes políticos como "enemigos" en vez de como "adversarios", pensar eso, digo, es un ejercicio de abstracción mental que yo no me siento capaz de hacer. Quizá es que durante este periodo me he ido agarrando a clavos que se han ido cayendo sucesivamente, hundiendome cada vez más en la falta de esperanza pero, de verdad, es que no hay mimbres para hacer el cesto salvo que se produzca una intervención externa y que sea percibida por esos grupos del PSOE que es muy bien acogida por los electores.
Y eso nos devuelve a las malvadas garras del artículo inicial de Policronio.
O pago yo el cabrales. Ojalá.
Poldec: "Yo creo que a nuestra democracia le faltan unos cuantos años de rodaje para que ocurran estas cosas y los dos grandes partidos tienen que llevarse más "palos" de los electores. Por ejemplo, yo creo que con lo mal que lo está haciendo el PSOE si el PP lo hace bien tiene muchas posibilidades de ganar y en el PSOE se tendría que producir una limpieza que le llevaría a reflexionar de cara al futuro sobre con quien queremos los españoles que pacte y con quien no."
Que si Poldec. Te doy la razón por completo, pero estas confiando demasiado en ese ente llamado "votante socialista" (o popular).
Cuando exista una masa suficiente de electores que sea capaz de ejercer una crítica despiadada y objetiva y, además, actuar en consecuencia para poder "educar" a nuestros políticos, ese día habremos dado un paso gigantesco en la solución de nuestros problemas, pero si en vez de electores críticos seguimos teniendo hinchas de futbol - viva mi equipo aunque juegue mal - vamos a seguir necesitando ese "cirujano de hierro" para que ponga orden en la sala e implante el programa político del que se ha hblado más arriba.
Y lo del "cirujano de hierro" es de Joaquín Costa, así que - como decía Forges - entonces "ya empezábamos".
Aún así, he puesto la sidra a refrescar por si acaso.
Prefiero que se equivoquen los electores a un "cirujano de hierro" sin legitimidad democrática. No creo que un "cirujano de hierro" sea nadie para determinar que políticas son buenas o no, ni para determianar si los ciudadanos aciertan o no.
Yo sólo contemplo un Estado de Derecho y una democracia liberal que, como todo sistema, tendrá grietas y cosas por pulir (como ocurre en España).
Otra cosa sería un sistema similar al de nuestros hermanos portugueses cuyo Jefe de Estado es elegido directamente por los ciudadanos y que, aunque tiene competencias bastante limitadas (no como en Francia), puede jugar un importante papel moderador (por ejemplo, proponiendo gobiernos de concentración o disolviendo el Parlamento). Este sistema, por supuesto, también tiene problemas. Eso dicen los portugueses aunque no derivan necesariamente de la figura del Estado.
Finalmente, también hay otros modelos como el alemán o italiano de elección indirecta pero cuyos Jefes de Estado, elegidos necesariamente por consenso, tienen también algunas funciones moderadoras.
Dicho esto, creo que el modelo español es bueno pero falta pulirlo (ejemplo, mínimo porcentaje nacional para ingresar en Congreso como pasa en Alemania) y algunos disgustos electorales más a los grandes partidos que les hiciera tener un mayor sentido de Estado (por ej., el PSOE se encontró inesperadamente con el Gobierno por el terrible 11M, lo cual le evitó el sufrir otro palo electoral).
Saludos
Se consolida un brillante debate a raíz de mi malvada provocación. Disculpadme si suena a excesiva arrogancia, pero ¡esto es lo que yo pretendía!
Off topic: Mónica y Jordi saben de sobras que, cuando ellos quieran, están invitados a escribir artículos en esta bitácora. Es un derroche imperdonable que dos plumas de semejante calidad no dispongan de su propio blog o se resistan a compartir Batiburrillo. Apelo una vez más a la inquietud creativa de nuestros dos amigos y les animo a contactar con nosotros en batiburrillo.redliberal@gmail.com
Buenos días a todos. Veo que habeis madrugado más que yo, que me pillais con el croissant a medio comer y el café con leche casi intacto.
Pues si, Policronio, seguimos y casi me atrevería a proponer que este debate tenga su propio banner como el del caso Mena, pues lo que estoy leyendo aquí es ni mas ni menos que el debate que desde hace tiempo se lleva produciendo entre muchos articulistas, con la salvedad de que aquí es en abierto y no entre líneas como ellos.
Poldec, vuelvo a repetir por enésima vez que tienes razón, que lo que propones es lo que "debe ser" pero vuelves a caer en el mismo error (sin acritud, ¿eh? ;-)). Vease:
"Dicho esto, creo que el modelo español es bueno pero falta pulirlo (ejemplo, mínimo porcentaje nacional para ingresar en Congreso como pasa en Alemania) y algunos disgustos electorales más a los grandes partidos que les hiciera tener un mayor sentido de Estado (por ej., el PSOE se encontró inesperadamente con el Gobierno por el terrible 11M, lo cual le evitó el sufrir otro palo electoral)".
Y despues de ésto, pregunto ¿y ya vamos a tener tiempo de pulirlo o esto se nos va por el desagüe?
Creo que estamos discutiendo sobre si son galgos o podencos mientras que los nacionalistas ya nos llevan bastante ventaja, pues ellos lo tienen todo clarísimo. El problema está perfectamente identificado y, aunque no figure en nuestras leyes, el Rey tiene la suficiente legitimidad democrática para enderezar la situación hacia ese objetivo que propones; bastaría con una larga charla con FG y Rajoy para que, acto seguido, la cincuentena o algo más de diputados socialistas se unieran a los del PP para votar una moción de censura que pusiera en el lugar del inepto cobarde que tenemos por Presidente, a alguien de reconocido prestigio para que su único programa de gobierno fueran esas reformas, convocando elecciones a continuación.
Eso, por las buenas. El problema está perfectamente identificado Poldec, no ha lugar a errores. ¿hablamos de cual sería la reacción de la inmensa mayoría de españoles?
Puede seguirse el debate en este otro artículo recien insertado: "Daños colaterales de una provocación", donde respondo a Mónica y a mi vez espero algunas respuestas.
Policronio, tu discurso es una clara incitación a la rebelión militar, lo cual es un delito, por si no lo sabías. Por otra parte tu argumentación es la típica de la retórica fascista en que tú tienes la verdad y el resto de los mortales están equivocados. Y curiosamente, propones un golpe de estado con la finalidad, entre otras, de modificar la Constitución que tanto decís amar y defender. Lo que ocurre es que no soportáis el actual sistema democrático español ni el sistema territorial de las autonomías. Si no, a qué viene ahora cuestionar las competencias en educación de las comunidades autónomas, establecidas en la Constitución desde hace más de 25 años. Que se os ve el plumero, colegas.
Don Mendo
A mi me parece que si podemos hablar de 25 años de ejercicio de la educacion no hay mas que mirar lo que tenemos para darnos cuenta que a quien se os ve el plumero es a vosotros.Vamos esto ya no es enseñar el plumero es estriptis integral.
En mi opinión creo que estas equivocado en la gran mayoria de la informacion aportada a este articulo..... si no recuerdo mal graicas al " rey" no vivimos actualmente en otra dictadura....... pero vamos que se ve claro tu ideologia de extrema derecha y como no sin roconocer los errores cometidos por tu amigo Aznar....... porque si empezamos a sacar informacion faltaria espacio para seguir aportanto datos e información que lo verifique! y en cima tienen la caradura de reporchar al gobierno actual cosas que ellos han hecho antes de igual o mas importancia..... en fin!! estamos en un pais libre aunque a algunos no les guste mucho y tomen medidas medidas en contra de la prensa porque no está de acuerdo con lo que se dice en esa emisora..... jajajaja vaya telaaa!! saludos y espero que algún día abrais los ojos de un vez......!!!!
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