Hoy se cumplen 70 años del asesinato de Calvo-Sotelo. Es bien sabido que los autores del crimen político fueron gente del PSOE muy allegada a Indalecio Prieto y a otros miembros destacados del Frente Popular. En Batiburrillo hemos tocado a fondo el tema, como puede verse en una trilogía de artículos —(1), (2) y (3)— entresacados a partir de la Causa General y otros textos. Hay en esta bitácora, además, numerosas anotaciones adicionales y no pocos comentarios de nuestros visitantes, que aluden a este suceso y que aún desvelan en mayor medida la tragedia propiciada por unos miserables que hoy pasan por demócratas ejemplares.
Nada hace pensar que los socialistas de ahora, tan adictos a condenar cualquier episodio histórico relacionado con el franquismo, posean un grado mínimo de sensibilidad para condenar igualmente un horrible crimen que fue obra directa de sus correligionarios de la época. Quieres en la actualidad mandan en el PSOE no parecen dispuestos a pedirle perdón a los familiares del líder derechista ni, según parece, a consideran necesario una simple mención reconciliatoria con los herederos del político monárquico.
Los periódicos ABC y El Mundo sí destacan el aniversario, el primero con una carta de Enriqueta, hija de don José Calvo-Sotelo, carta que se me antoja de obligada lectura para cualquier persona alejada del sectarismo; el segundo, con un artículo de pago de Alfonso Bullón, en el que afirma, según puede leerse en ESD, "si el PSOE tiene especial interés en las mismas [condenas], como parece ocurrir en los últimos tiempos, no estaría de más que realizase una declaración formal condenando las amenazas de muerte que contra el diputado José Calvo Sotelo formulara en el seno de las Cortes el socialista Ángel Galarza, condenando su asesinato a manos de miembros del partido, y condenando el encubrimiento del crimen realizado por varios de sus más ilustres parlamentarios."
Porque tal es el caso. Al PSOE no le bastó con amenazar en su día a uno de los líderes de la oposición, sino que lo asesinó vilmente, encubrió durante años el crimen execrable y hoy, hipócritamente, sólo se muestra dispuesto a que recaiga sobre la derecha cuanta maldad generó la II República. Pues bien, para los no iniciados en la historia de aquella trágica etapa, debe quedar claro que el origen de toda violencia, opresión o arbitrariedad políticas debe serle imputado esencialmente al partido que lidera Zapatero. La derecha de la República, uno de cuyos dirigentes fue Calvo-Sotelo, se dedicó a denunciar las tropelías y luego a defenderse para sobrevivir. Más tarde llegó el odio a uno y otro bando y ya no fue posible hablar de seres humanos, sino de fieras salvajes y aborrecimiento mutuo.
Escrito por Policronio en: 13 de Julio 2006 a las 04:07 PM Archivado en
Desde mi punto de vista, al margen de las alabanzas al régimen franquista que salpican el documento (algo que cabía esperar dado el periodo histórico en que nace), la Causa General es uno de los más objetivos e importantes documentos históricos sobre la represión durante la guerra civil española.
Sólo cabe reprocharle que describa únicamente el terror en el bando del Frente Popular, pero cabe agradecerle que deje bien clara la dimensión del mismo, la identidad de quienes lo pusieron en práctica, y la participación de las instituciones republicanas en su aplicación.
En la última constitución se enterraron todos los muertos de mutuo acuerdo, depositando en silencio una pesada losa sobre el último de ellos y abandonándolo al olvido en el interior de su monumento funerario. Los supervivientes de ambos bandos depositaron respetuosamente flores sobre las tumbas, y honraron la memoria de sus caídos con una reconciliación y un perdón sin precedentes históricos. Sólo entonces los muertos pudieron descansar como merecen, y así fue durante años.
Hoy se ha puesto de moda pisotear las flores y quebrar las lápidas, y no sólo las de aquellos muertos, sino también las de otros más recientes. Alguien anda por ahí invocando a los muertos de un bando para sumarlos a su causa, como si los del otro no supieran salir ellos solos de sus tumbas cuando se despierta la triste memoria común.
Salen de sus sepulturas las gentes inocentes que se vieron atrapadas en el fuego cruzado de una situación histórica que no entendían. Salen también quienes sólo quisieron ayudar a unos o a otros por mera compasión o ignorancia, y por ello fueron asesinados.
Se levantan los fantasmas de los asesinos, que aprovecharon la oportunidad para derrochar su falta de compasión, su fanatismo y su odio inagotables, convirtiéndose en instrumentos de ideologías y pensamientos perversos de todo género.
Y hasta se despiertan los espectros de aquellos pobres imbéciles que fueron a matar “de buena fe”, engañados por modos de pensar que sólo podían llevarles a ellos y a muchos otros, rápida e inexorablemente, hasta donde hoy se encuentran. Espero que no sea sólo la memoria de estos últimos la que, en el fondo, pretende reivindicarse de tapadillo.
Y si, todos ellos se han despertado. Y nos susurran al oído sus desgracias, sus penas y sus miedos. Y seguramente también su indignación por ser molestados después de setenta años, para obligarles a sumarse como muertos vivientes a las filas de un ejército al que los vivos sensatos no deseamos sumarnos. Un ejercito que, esperemos, acabará estando formado sólo por espectros, que se negarán a combatir para quienes perjudican su memoria con tanta indecencia, entre otras cosas porque ahora son sólo hermanos, nunca más enemigos, de sus coetáneos muertos en el otro bando.
Por si alguien quiere leer la Causa General sin pasar por el filtro de los historiadores, puede descargarla libremente en la red emule: ed2k://|file|GUERRA_CIVIL_ESPA%C3%91OLA-CAUSA_GENERAL-EN_JPG_Y_PDF.rar|150707560|ED8BFD21D9B8707D49ABCE1660DB8247|/
Y si no lo logra, que me la pida; veré el modo de hacérsela llegar por Internet.
Me permito advertir que los documentos están reproducidos sin censura, y los cadáveres están a la vista en fotografías, lo que puede convertir la lectura del documento en algo realmente doloroso.
Españolito que vienes al mundo te guarde Dios. Una de las dos Españas ha de helarte el corazon. (Antonio Machado)
Herbert_garcia_nalon@hotmail.com
PD:
Dejo aquí de nuevo mi comentario porque, por error, lo he ido a colocar en el hilo de Santiago Carrillo. Me traicionó el subconsciente, supongo. Mis disculpas.
Estimado Policronio. No se nos había pasado, ni mucho menos, el 70º aniversario del vil asesinato socialista de Calvo Sotelo. He dedicado cientos de horas a su investigación y puedo decirte que algunos datos que apenas se conocen saldrán a la vista Dios mediante en un libro sobre la II República, que espero tener terminado en unos meses.
El asesinato fue cien por cien socialista. Los milicianos caballeristas y los prietistas, tan enemigos entre ellos, aunaron esfuerzos en esta criminal tarea. Inducidos por la UMRA, claro está.
En fin. Que nadie deje de leer el artículo que señala Policronio y la biografía de Calvo Sotelo escrita por Bullón de Mendoza. Un trabajo de los mejores que he leído en toda mi vida. No sólo se aprende de Calvo Sotelo, sino de la Historia de los años 20 y 30 en España. Muy seriy y documentado. El autor, Bullón de Mendoza, tuvo que retirarse un año a París para culminar tan magna obra.
Desde estas líneas vaya nuestro homenaje a esta víctima de las bestias zapateriles. Y ¡Viva España!
Amigos, me facilitáis dos buenas noticias: 1. Que la Causa General se encuentra en la mulita, algo que comprobaré tan pronto pueda, y 2. La aparación de ese libro que anuncia Smith, del que espero que lo concluya cuanto antes y del que estoy seguro que contendrá cuanta buena información va anticipando en esta bitácora.
Gracias por el enlace, Herbert.
Espero que los que ahora revuelven las tumbas buscando una ganancia política encuentren toda la podredumbre que andan buscando. Que su actitud traiga a la actualidad viejas heridas ya cicatrizadas e insistan en abrirlas de nuevo hasta obtener sangre que mostrar como trofeo ideológico es una canallada propia del que no diferencia entre el olor de la muerte y el perfume de los recuerdos. No buscan la memoria, buscan la venganza. La misma a la que yo he renunciado, quizá porque entiendo que esos huesos que pueden encontrarse enterrados en cualquier parte ya no son nada, o, como mucho, leña para atizar de nuevo el odio.
He tenido la suerte de ver a viejos soldados de los dos bandos charlando de aquellos días, de los de la guerra, y de los anteriores, cuando el terror. Todos ellos tenían razones para empuñar las armas, equivocadas o no, y todos ellos reconocían sin dificultad las atrocidades cometidas por ambas partes. No eran santos ni demonios, eran hombres que hacían lo que consideraban correcto o lo que las circunstancias les obligaba. Esta era la verdadera guerra, la de lo inevitable, la que te situaba donde jamás hubieras pensado que podrías estar y te hacía compañero de quienes nunca te habrías acompañado. La otra guerra, la de las ideologías, es la que nos quieren hacer revivir; probablemente de la misma forma y con los mismos intereses con los que se gestó aquel torbellino que acabó arrastrando hasta a los que ¡y cuántos eran! lo único que querían es que los dejaran en paz.
Si son incapaces de reconocer las causas de aquel horror ¿a quién puede extrañar que consideren a los verdaderos responsables como inocentes víctimas?
Recuerdo a un viejo marxista, uno de los que pasó el Ebro, que no comprendía por qué le llamaban ahora "republicano" cuando él, desde siempre, había sido un revolucionario. Jugarte la vida por unas ideas, las que sean, y encontrarte con que los "tuyos" tratan de esconderlas no es muy agradable, supongo. A mí me parece una traición, a los actuales camaradas del viejo revolucionario, por lo visto, les parece "memoria histórica".
Todos ellos están ahora muertos. Yo presumo de haberles conocido, no porque fueran buena gente, que lo eran, sino por lo que me enseñaron: que la guerra había terminado. Con lecciones prácticas, vino y un excelente buen humor.
La de la gente normal, claro. La otra, por lo visto, no terminará nunca.
Gracias a Herbert por el enlace de la "mula".
También circula por la mula, entre otros muchos materiales de la guerra civil, el documental "los defensores de la fé" que emitieron en el programa de la 2 "El Laberinto Español".
El enlace que me estoy bajando es bastante grande 3.42 Gb, y creo que hay otros más ligeros, pero os lo dejo aquí para quien le interese:
ed2k://|file|Los%20defensores%20de%20la%20fe%20-%20
Guerra%20civil%20espa%C3%B1ola%20
(El%20laberinto%20Espa%C3%B1ol%20TVE-2)[Calidad%20DVD].mpg|3676569420|066DE54C47A3BDFC21530E12B57E0DFF|/
Abundando sobre el tema del asesinato de Calvo Sotelo, hay que hacer constar que entre los objetivos de los asesinos estaba también Gil Robles al que por fortuna no pudieron encontrar.
Pero este asesinato no es sinó el culmen de la carrera terrorista protagonizada por miembros del PSOE durante la IIª República. El pistolerismo practicado por sectores de este partido contribuyó decisivamente al desastre final.
Creo que sería muy interesante repasarla.
En el libro de Brian Crozier, sobre Franco
En el libro de Brian Crozier Sobre Franco, dice que el día del asesinato de Calvo Sotelo, este debatió en las cortes y la respuesta de la pasionaria fue "usted ha hablado por última vez" y esa misma tarde le asesinaron.
Hay una conciencia colectiva del mismo modo que hay una conciencia individual, y la relación que un individuo tiene con ella, lo mismo que la colectividad con la propia, determinan el grado de su sanidad mental.
Cuando uno no reasume su historia, echa tierra sobre ella, la expulsa de sus recintos interiores o la declara dictatorialmente inexistente, está cavando las fosas de su propia aniquilación.
Nada de lo acontecido puede ser retrotraído al país de la nada, y no queda más remedio que echárselo todo a la espalda sin enterrarlo en el olvido y sin angustiarse con su presencia.
Las erosiones que sufre actualmente la convivencia en “estepaís” provienen no pocas veces de una Hª reprimida, aprovechada o dominada que, después de largos plazos de silenciamiento, se hace presente con sus exigencias, preguntando por las respuestas no dadas, por las injusticias operadas y por las tareas no cumplidas.
Pues la Hª nos fuerza a una sinceridad absoluta, a responsabilizarnos de los errores de nuestros mayores y a apropiarnos de sus conquistas. Y quien escapa a las responsabilidades colectivas y se declara insolidario del descrédito y de la gloria anteriores se está sustrayendo el suelo para la propia humanización.
La capacidad proyectiva de una comunidad es directamente proporcional a la capacidad de reasumir y hacer presente su propio pasado, no en rememoración morosa, sino en inquisición serena.
Nos impedirá comenzar a andar por caminos que ya han sido intentados para, tarde y con daño, ser reconocidos como falsos. Nos hará familiares con ese instinto colectivo que detecta lo que es connatural con el meollo de nuestra comunidad o lo que podría volverse desnaturalizador para sus mejores frutos.
Quien ha asistido a los grandes errores y ha sido testigo sincero de cómo a su vez las mejores empresas fueron calcinadas por el odio, la envidia o la pasión de poder, ha alcanzado, junto con la infinita libertad para reintentar gestas creadoras, un sentido de la complejidad de lo real, y no menos de la complejidad que nuestros límites y nuestras inspiraciones ponen en cada una de nuestras obras.
Recuerdo a un viejo marxista, uno de los que pasó el Ebro, que no comprendía por qué le llamaban ahora "republicano" cuando él, desde siempre, había sido un revolucionario. Dice Policronio.
Hola, amigos. Esto que cuenta Policronio me ha recordado viejas discusiones con antiguos colegas, menos honestos intelectualmente que el viejo marxista de Policronio.
Eran aquellas discusiones en las que algunos pretendían estar en posición de defensa de la democracia burguesa -como decíamos- y de la revolución. Claro que eran algunos que hablaban de oídas, siendo muy duros de oído y que querían estar en misa y repicando.
Creo que una de las descripciones más brutales de un asesinato precedido de tortura de los que he leído fue la de Andrés Nin, a mano de sus verdugos stalinistas. También creo que se desconoce el lugar donde fueron arrojados los restos de Nin y que nadie los busca. Si, por una casualidad, aparecieran, no dudo de que los herederos intelectuales, morales y afectivos de sus asesinos, guardarían un respetuoso silencio. Respetuoso para con los asesinos, por supuesto.
En fin, en toda esta apestosa campaña de guerracivlismo, promovida por el nieto del capitán Lozano y otras malas personas, hay un caso singular: el de las víctimas izquierdistas de los izquierdistas, a las que nadie llora. Un caso que basta para desmentir un argumento guerracivilista: el de la pretendida compensación por los homenajes que los otros -los malos- recibieron. Nadie, en el franquismo, homenajeó a las víctimas izquierdistas de la represión izquierdista. Ni nadie las va a homenajear ahora. No sirven al propósito de la campaña de los carroñeros.
follais muy poco , todos vuestros comentarios van cargados de extrema violencia, aprobarias ejecuciones, tranquilos que vas a pasar a cuchillo ahora a vuestra puta madre,
follais muy poco , todos vuestros comentarios van cargados de extrema violencia, aprobarias ejecuciones, tranquilos que vas a pasar a cuchillo ahora a vuestra puta madre,
Una nueva muestra altura intelectual y de discrepancia serena a la que, por desgracia, nos tienen acostumbrados.
Extrema violencia es la de tu visceral, ridículo y casi ininteligible comentario.
En cuanto te quites el taparrabos y aprendas a leer, seguro que encuentras algún argumento con el que rebatir las opiniones con las que no coincides, y lo mismo en algún debate hasta puede que lleves algo de razón.
¡Ánimo!
Himmler, lo de la extrema violencia lo dices por tu apodo ¿no? Claro que a los tuyos, capaces de dar un golpe como el del 11M, Himmler les parecerá uno más.
No entiendo eso de que vas a pasar a cuchillo a tu puta madre, yo pensaba que para bien de todos la pasionaria había muerto
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