El hecho de que el sanguinario etarra Iñaki de Juana Chaos haya salido en varias ocasiones del hospital de San Sebastián, donde fue trasladado tras concedérsele la prisión atenuada, demuestra bien a las claras que el Gobierno había otorgado un evidente trato de favor hacia este 'mártir' euskaldún. Naturalmente, en España todavía queda gente decente y con los reflejos necesarios para decir las cosas bien a las claras, como Alcaraz o Zaplana.
Este tipo de cosas sólo pueden pasar -y pasan- en la España de Rodríguez Zapatero. El sarampión zapateril se distingue precisamente por estos "detalles". Lo dijimos en otro post hace algunos meses. El algodón no engaña. Observen atentamente en estas horas a todos los políticos y periodistas. Todos aquellos que, de una u otra manera, justifiquen el cachondeo que se trae este miserable asesino separatista, amparándose en la legalidad, en los principios progres o en su indigencia moral, todos ellos son gente que no merece para nada la pena. Son unos miserables. Y tanto nos dan López Berrido que Antonio San José o Ernesto Ekaizer, que están ahora mismo exculpando a José Luis Rodríguez Zapatero de este nuevo episodio de indignidad y desvergüenza. Lo dicho, unos miserables.
Escrito por en: 19 de Abril 2007 a las 01:30 PM Archivado en Gobierno | Ministerios | Vascongadas | ZP
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