16 de Agosto 2007

La Cristiada (1926-1929)

Francisco Moreno ha escito un interesante artículo en la página del IJM bajo el título Los Cristeros o defensa armada de la libertad religiosa. En México, las leyes jacobinas y las primeras insurrecciones católicas se retrotraían a los años 1858-1862. Pero será a partir de 1910, con la irrupción en el panorama ilustrado de un socialismo marxista y una masonería -siempre peligrosa en México- rampantes, cuando la situación alcance su punto crítico.

Entre 1914 y 1915 los obispos fueron detenidos o expulsados, todos los sacerdotes encarcelados, las monjas expulsadas de sus conventos, el culto religioso prohibido, las escuelas religiosas cerradas, las propiedades eclesiásticas confiscadas. La Constitución de 1917 que no fue sometida a la aprobación del pueblo mejicano legalizó el ataque a la Iglesia. Como prueba de ello, recordemos que los generales masones Carranza, Obregón y Calles, que se sucedieron en la presidencia, hicieron leyes cada vez más ridículas. Por ejemplo, para bautizar tenía que hacerse con agua del grifo y no de la pila del agua bendita. Otro decretó que estaban prohibidas las confesiones excepto a los moribundos, pero entonces debía de ser en voz alta y en presencia de un funcionario del gobierno.

En 1926 el gobierno del presidente masón Plutarco Elías Calles se propuso descatolizar México para abrir el país a la "modernidad". Con ese fin puso en marcha una feroz persecución contra la Iglesia Católica. Una de las medidas fue la supresión del culto católico en toda la nación. Para defender su religión y libertad de culto, miles de campesinos y rancheros empuñaron las armas en lo que se conoce como la última Cruzada de Occidente. El heroísmo de aquellos hombres, mujeres y niños en su mayoría gente sencilla y sin entrenamiento militar, produjo una formidable resistencia al tirano. Los soldados del gobierno llamaron despectivamente "cristeros" a los valientes cruzados porque llevaban la cruz sobre el pecho y gritaban "Viva Cristo Rey" antes de ser fusilados.

¿Hace falta decir lo que piensa Zapatero de todo esto?

Escrito por en: 16 de Agosto 2007 a las 07:04 PM Archivado en Hispanoamérica | Internacional | Marxismo, socialismo, socialdemocracia, progresismo, izquierda | Masonería | Moral y Religión

Comentarios

1 | Mikimoss   16 de Agosto 2007 a las 07:51 PM

Dice el artículo que el estado laicista es malo porque se posiciona contra las creencias de algunos de sus súbditos: es activa e intencionalmente anticatólico.

Bien, yo voy a hacer otra afirmación: el estado de derecho -el español, v.g- ataca las creencias de los ladrones, de los violadores y de los asesinos, al prohibirles que puedan llevar a la práctica los comportamientos que se derivan de sus opiniones. ¿Es por ello malo el estado de derecho?

Ante esta analogía, el sentido común nos dicta aclarar qué es ser católico y qué de legítimo hay en ello y qué no. Si ser católico lo entendemos como creer en el misterio de la trinidad, la infalibilidad papal, la resurreción de Jesús, la asunción de la virgen María y el resto de supersticiones que declara dogmas de fe el catecismo, entonces el estado laicista es el salvaguardador ideal del catolicismo y del resto de religiones. El laicismo dispone que ninguna opinión religiosa puede imponerse a otra en el ámbito público, por ejemplo para anularla y acabar prohibiéndola por herética. Este derecho a la libertad de culto y de conciencia es una solucion que hemos inventado a los problemas que ha creado el fracaso de las teologías en su intento por universalizar sus creencias y las subsiguientes guerras de religiones que han sembrado de sufrimiento nuestra historia.

Ahora bien, existe un problema con cierta concepción del catolicismo que va más allá del ámbito religioso y se empeña en quitarle al César lo que le es propio. Es el catolicismo realmente existente, el que profanamente crea un poder clerical, eclesial, se une al poder político, alcanza privilegios económicos, educativos, etc., y condena a quienes cumplan determinadas leyes civiles que han proclamado como inmorales. Ese catolicismo ya no es una religión, sino la ingerencia de una teocracia extranjera (el Vaticano) en nuestra soberanía. Una teocracia que, por su naturaleza, propaga principios y conductas contrarias a la forma política y ética de nuestro estado, a la democracia, los derechos del individuo, la separación entre derecho público y privado, etc. Es ante esta ingerencia no religiosa sino profana ante la que un gobierno democrático de un estado aconfesional y laico (es decir, sin religión oficial ni principios constitucionales fundados en creencias religiosas) debe de plantarse y mostrarse firme.

2 | Bruno   16 de Agosto 2007 a las 10:10 PM

Zapatero. A menudo me pregunto ¿Como ha podido suceder? ¿Que negras estrellas se han podido conjuntar en el firmamento?

PD: Hablando de buenos artículos, tampoco os perdáis el de Luis del Pino en LD, Apuntes para una crisis.

3 | Elentir   16 de Agosto 2007 a las 11:49 PM

Mikimoss, me parece repugnante que equipares a los católicos con ladrones, violadores y asesinos. Te has pasado varios pueblos. Estoy empezando que algunos no sabéis dónde parar a la hora de desahogar vuestros prejuícios.

Sobre el magnífico artículo de Smith, sólo me queda recordar que el laicismo, desde sus inicios, es una ideología empeñada en violentar la libertad religiosa recluyendo toda expresión de religiosas en el ámbito de la vida privada, y prohibiéndola en la esfera pública. Habrá determinados tipos de laicismo que aplican esto en mayor o menor grado, pero la base siempre es ésa: un planteamiento incompatible con el concepto de libertad religiosa que recoge la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyo Artículo 18 proclama "la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia."

Espero que algún día a los laicistas les dé por respetar de una vez este derecho humano tan elemental y renuncien a querer recortarlo. Es alucinante que se sigan oyendo propuestas que pretenden vulnerar un derecho humano tan básico en pleno siglo XXI.

4 | Elentir   16 de Agosto 2007 a las 11:51 PM

Donde digo "toda expresión de religiosas" quería decir "toda expresión de religiosidad", perdón por la errata.

5 | Smith   17 de Agosto 2007 a las 12:14 AM

Mikimoss: te enteras de lo que quieres. Tan malo es un estado teocrático como un estado laicista. La Iglesia ha sido brutalmente perseguida en los siglos XIX y XX por numerosos regímenes que han dejado un reguero de sangre del que han brotado millones de mártires. La II República (anti)Española o el régimen de Plutarco Elías Calles son dos ejemplos de regímenes totalitarios, anticatólicos y pre-revolucionarios. Y en España hubo nacionalcatolicismo como reacción a la brutal persecución religiosa desatada por el socialismo y el republicanismo.

6 | Mikimoss   17 de Agosto 2007 a las 02:18 AM

Te quivocas Elentir: ell laicismo no violenta la libertad religiosa, sino que la protege. El laicismo de nuestro estado -es decir, el hecho de que sus principios constituyentes no dependan de ningúna evidencia religiosa en concreto- impide que unas religiones traten de imponerse a otras; incluso que el ateísmo trate de desterrar a las religiones. El laicismo se concreta disponiendo la existencia de dos ámbitos, el privado y el público, que no se corresponden con lugares físicos, sino epistemológicos. El lugar natural de las creencias religiosas (y de las sentimentales, y de las estéticas) es el ámbito privado porque es en la subjetividad del individuo donde se manifiestan y donde reside su posibilidad de verificación o refutación. Yo no puedo demostrar que tú quieres a quien dices querer, ni tampoco que tu dios es más verdadero que el de un musulmán, porque las evidencias en las que se fundan esas certezas son privadas. Por ello, cuando en el ámbito público (el profano, el político) se enfrentan los principios religiosos con los científicos o los éticos éstos deben sobreponerse a aquellos. Afirmar esto es distinto a afirmar que las religiones no tienen espacio en el lugar "fisico" público. Existe libertad para construir templos, para divulgar las ideas religiosas, para educar en esas supersticiones, etc, siempre que ello no conculque, como digo, las verdades éticas y científicas que hacen posible la convivencia en el mund profano.

7 | Smith   17 de Agosto 2007 a las 08:14 AM

"el laicismo no violenta la libertad religiosa, sino que la protege". Falso. ¿Qué protección otorgaban los laicistas de la II República a la Iglesia? Expulsión de la Compañía de Jesús, Quema de Iglesias y Conventos, matanzas a go-go... Seamos un poco serios.

8 | naixin   17 de Agosto 2007 a las 11:16 AM

Cuando la izquierda se desarraiga de la base social constituyéndose en una entidad independiente de la misma, automáticamente se transforma en un poder despótico que tiraniza al pueblo primero y lo envilece después y contra el que resulta por consiguiente legítima cualquier forma de desobediencia civil.

Pero nuestra rural y marxistoide izquierda se busca argumentos en autores tipo El Corte Inglés y los repite cual psitácido para dar cobertura al vulgar odio antireligioso de tan larga memoria en España.

No lamentan aquellos muerto y desprecian lo que ignoran: que aquí nadie es inocente sin que hayamos, por nuestra parte, exigido la proscripción de la masonería, del marxismo o de la izquierda en su conjunto.

9 | Cándido   17 de Agosto 2007 a las 11:42 AM

UN BAÑO DE REALIDAD. DE LA FICCION AL MUNDO REAL.

Comencemos por repasar el contenido de la ley de leyes:

"Artículo 16.

1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin mas limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden publico protegido por la Ley.

2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias.

3. Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones."

Prosigamos con la constatacion de los hechos:

La Iglesia Catolica no es perseguida en España.Muy al contrario es favorecida con una sustanciosa aportacion de los Presupuesto del Estado, que paga las nominas de sus sacerdotes, subvenciona sus colegios religiosos, paga las nominas de los profesores de religion, los cuales, elegidos por los obispos, imparten enseñanza de religion en los colegios publicos. En cuanto a la libertad de expresion publica de su fe, España entera esta cuajada de fiestas populares religiosas de toda indole y naturaleza: romerias, procesiones etc...pagadas, en parte por las cofradias y ayuntamientos.Yo mismo tengo ocasion, todos los años, de disfrutar de las bellas y emocionantes precesiones de Semana Santa en mi Andalucia natal.Ninguna otra religion disfruta de estas ventajas.

Conclusion:

Por tanto, cuando leo lo de el Gobierno laicista que persigue a la Iglesia Catolica quedo perplejo y no puedo por menos que pensar que el que escribe eso o no quiere ver lo evidente o, intencionadamente, pretende "fabricar" una realidad artificial con martires inexistentes para movilizar politicamente a posibles votantes catolicos aterrorizados.

Si, de acuerdo Sr. Smith, seamos un poco serios.

10 | Smith   17 de Agosto 2007 a las 12:02 PM

"cuando leo lo de el Gobierno laicista que persigue a la Iglesia Catolica quedo perplejo". ¿Dónde lo he dejado escrito? Hablaba de la II República (1931-1936) y de México. ¿Has leído el artículo?

11 | Cándido   17 de Agosto 2007 a las 12:41 PM

Si, Smith, antes de mi ultima intervención, he leido tu articulo.Ni en el ni en ninguna de tus replicas, asi como tampoco, en las de los demas intervinientes, figura el parrafo aludido. Es por eso que no lo entrecomillé. No obstante, a nadie, minimamente avispado, se le escapa que tu alusion final a Zapatero pretende, creo, equiparar su politica a la politica religiosa ( a mi juicio muy reprobable, cruel e injusta) de los mandatarios mexicanos de aquella epoca.

Quiza la expresion mas adecuada hubiera sido:
"cuando leo intervenciones que insinuan, tratando de equiparar".

En cualquier caso, a buen entendedor......

12 | Smith   17 de Agosto 2007 a las 02:39 PM

"cuando leo lo de el Gobierno laicista que persigue a la Iglesia Catolica quedo perplejo". Sigo quedándome perplejo que de este post se diga (literal) o se insinúe (semi-literal) que el Gobierno esté persiguiendo a la Iglesia. Que Zapatero piense una cosa sobre un tema (Navarra, Iglesia, etc.) no quiere decir que pueda hacerla. Y él lo sabe. Perdería millones de votos.

13 | Elentir   17 de Agosto 2007 a las 04:20 PM

Mikimoss, confundes laicismo y laicidad. Yo soy laico, pero no soy laicista. Seguro que entiendes la diferencia.

Por cierto, ¿qué nociones éticas son las que tienen que imponerse sobre las creencias de los ciudadanos? ¿Las que diga el Gobierno? ¿Las que diga El País? ¿Las que diga el PSOE? No veo por ninguna parte en la Constitución que diga que la religión tiene que recluírse en el ámbito privado, al contrario. La DUDH, como ya he expuesto, no habla de los límites que tú pones. ¿Por qué los laicistas estáis tan empeñados en recortar este derecho humano?

La respuesta es sencilla: no os gusta la religión, y queréis limitar los derechos de la gente que la practica. Es como si yo, por no gustarme los sindicatos, me decido a pedir que se suspenda el derecho de huelga y se limite el derecho de manifestación para la UGT y CCOO. Eso es lo que defendéis los laicistas: que se limite un derecho fundamental de millones de ciudadanos simplemente porque no os gustan sus creencias.

14 | Mikimoss   17 de Agosto 2007 a las 10:16 PM

Pero vamos a ver Elentir, ¿a qué te refieres con que el laicismo pretende recortar el derecho a la libertad religiosa? Me gustaría que fueses un poco más concreto, para no perdernos en vaguedades. Ya te he explicado lo que quieren decir los ámbitos privado y público en el marco del laicismo (que no es más que la doctrina política que defiende la laicidad del Estado). No estamos hablando de lugares físicos, sino de las regiones de validez de las afirmaciones religiosas. Es un espacio epistemológico. Simplemente, tú no puedes pretender que la resurrección de Cristo sea una verdad pública porque no puedes demostrar que tal cosa sucediera ni pueda suceder. Es una verdad de fe, cierta para tí en tu subjetividad, pero no universalizable racionalmente a los demás. Entonces el Estado laico lo que dispone es respetarte esa opinión hasta el punto de sacralizar tu derecho a tenerla y a que nadie pueda tratar de obligarte a renegar de ella. Resumiendo: cada loco con su tema.

Lo que ocurre es que existe otro ámbito, el de las verdades públicas -las científicas y las éticas-, que son universalizables debido a que las evidencias que las fundan son intersubjetivas y por tanto pueden ser verificadas o refutadas por cualquiera ya que todos nos encontramos instalados en el mundo profano (el de los fenómenos aparentes, si quieres), y podemos ponernos de acuerdo en cuales evidencias son más poderosas que otras y, en resumen, establecer criterios racionales de verdad. En ese ámbito, es donde la laicidad impone que si una opinión religiosa entra en contradicción con una verdad pública entonces prime ésta última sobre la primera.

Por ejemplo, un testigo de Jehová tiene el derecho civilmente sagrado de pensar que las transfusiones de sangre ofenden a Dios. Perfecto. Pero en el momento en el que va con esa opinión al ámbito público -donde hay que entenderse para convivir-, intentando que se imponga al criterio científico que recomienda una transfusión que salvaría la vida de su hijo, entonces su supesrtición religiosa queda invalidada ipsofacto y rige el criterio universalizable del médico.

15 | Elentir   18 de Agosto 2007 a las 12:57 AM

Pero a ver, Mikimoss, ¿quién es el Estado para establecer éstas o aquéllas verdades? El Estado tendrá que dedicarse a sus competencias, y no a decirle a la gente lo que tiene que pensar sobre lo divino y lo humano. La laicidad es la separación entre Iglesia el Estado, y la neutralidad del Estado en materia de creencias.

El laicismo no es lo mismo que la laicidad. El laicismo es una ideología que pretende la supresión de toda expresión religiosa de la vida pública, y su reclusión en el ámbito de la vida privada. Eso es recortar la libertad religiosa.

16 | Mikimoss   18 de Agosto 2007 a las 04:03 PM

No te enteras, Elentir. El Estado -laico- no establece estas o aquellas verdades, sino que regula políticamente (con el fin de posibilitar la convivencia) dos ámbitos epistemológicos según la naturaleza de las evidencias en las que se basan nuestros juicios. Después, en cada ámbito, rigen criterios de verdad autónomos. En el ámbito privado los juicios se verifican o refutan de manera subjetiva, mientras que en el ámbito público las evidencias se confrontan intersubjetivamente. Por ejemplo, los principios religiosos católicos son verdaderos o falsos de acuerdo al subjetivo criterio de la autoridad eclesial correspondiente. Los principios científicos, en cambio, son verdaderos o falsos de acuerdo a su acomodación con hechos experimentales compartibles y observables por todos.

17 | Smith   18 de Agosto 2007 a las 04:25 PM

"¿a qué te refieres con que el laicismo pretende recortar el derecho a la libertad religiosa?". Véase expulsión de los jesuitas (1932) por parte del gobierno izquierdista del Estado laicista de la II República.

"no puedes pretender que la resurrección de Cristo sea una verdad pública porque no puedes demostrar que tal cosa sucediera ni pueda suceder". Es que "verdades públicas" no han de existir. Porque, si decimos que una "verdad pública" es, por ejemplo, que el sol sale mañana a las 06:40 en Albacete, otra "verdad pública" puede ser la existencia de un milagro obrado por la intercesión de un santo, como por ejemplo una curación totalmente inverosímil corroborada por dos médicos.

"en el momento en el que va con esa opinión al ámbito público ... entonces su supesrtición religiosa queda invalidada ipsofacto y rige el criterio universalizable del médico". Pero resulta que hay creencias religiosas que pueden perfectamente inspirar algunas leyes, como por ejemplo la paz, el derecho a la vida, el derecho a la educación... Estas creencias no sólo civiles sino también religiosas para quienes tienen una visión trascendente de la vida. Las religiones no se ciñen sólo a los arcángeles y a las plegarias, también tratan temas terrenales.

A mi juicio no deben imponerse creencias a la sociedad. Pero cuando una ley es constitucional y está respaldada por la mayoría de la sociedad, debe ser completamente legal, aunque obedezca a un prisma cristiano. El problema sería si un conjunto de creencias religiosas impusieran un marco jurídico-político pseudoteocrático. Pero porque un cristiano crea que el aborto es un crimen, no se puede prohibir a los cristianos que, si lo consideran oportuno y gozando del respaldo mayoritario de un parlamento, prohiban tal práctica.

Mucho cuidado. Las mayorías, en democracia, han de ser respetadas, si estas respetan a su vez las leyes democráticas. La democracia funciona con arreglo a mayorías. Nos guste o no.

18 | Eratóstenes   18 de Agosto 2007 a las 07:10 PM

Mikimoos:
“En un espacio epistemológico”
Frase introductoria, numeraria y numerosa de su discurso, más que curiosa caballero, me pregunto yo cuál es ese “espacio epistemológico”; para ser más castizo: «ESPAICO de la teoría del conocimiento humano». “Concepto” que haría tiritar de espanto al mísmísimo Hume querido amigo.
Pero; voy a evitar recrearme, en la medida de lo posible, en las NUMEROSAS faltas de «precisión terminológica» de su «pretendido lenguaje filosófico».

El laicismo es una corriente claramente reconocida y reconocible (que, no solo pregona la independencia del hombre, la sociedad y el Estado de cualquier expresión o sentimiento religioso; sino que también lo interpreta como perjudicial para los mismos). Los mismos filósofos materialistas lo mantienen.

Mikimoss:
“El lugar natural de las creencias religiosas (y de las sentimentales, y de las estéticas) es el ámbito privado porque es en la subjetividad del individuo donde se manifiestan y donde reside su posibilidad de verificación o refutación.”

Esta parrafada es para enmarcar, repásela bien... Es hasta difícil recaer tanto en lo equívoco con tan pocas palabras.

Confunde usted la capacidad cognoscitiva (sea esta del carácter que sea, moral, ética, estética, matemática, etc) que EVIDENTEMENTE reside en el sujeto que la ejercita, con la entidad propia del objeto de análisis. Vamos, para ser más claro, confunde usted lo ELEMENTAL de la epistemología; y eso lo puede encontrar hasta en el Ferrater Mora, oiga.

O es que cree usted, por ejemplo, que cualquiera de las estatuas de Lenin (por recurrir a algo que «quizá» le resulte familiar, no se si querido) que tienen un evidente carácter estético (no sé si artístico) fueron hechas para poner en el ámbito privado (no se si al lado del San Pancracio) y los buenos rusos meditasen tan «poética» estampa en la intimidad de su cabaña en la estepa.

Pide usted al señor Elentir «concreción». Bueno pues yo le propongo sólo algunas preguntas concretas (y sencillas, y hasta comúnmente conocidas) para su, tan segura, mentalidad científico-materialista.

¿«cree» usted que la «ley» de la gravitación universal newtoniana es correcta? Ley que se usa profusamente en la actividad científica o «sabe» que es incorrecta, y la usamos simplemente porque nos resulta útil.

¿«cree» usted que la teoría de la relatividad general tendría que haberse aceptado «ipso facto» cuando apareció en los artículos de A. Einstein (dado que su argumentación matemática es impepinable, hasta el momento al menos) o se hizo bien en esperar a los primeros hechos observables que la apoyaron? ¿Tendríamos que desecharla de nuevo dados los nuevos hechos observables que parecen contradecirla?

¿Cuál de las «múltiples» cosmogonías (todas ellas fundamentadas en enrevesadas argumentaciones matemáticas que se escapan al «entendimiento» de la mayoría) «cree» usted que deberíamos tener en cuenta? ¿Es un argumento en contra la necesidad de que una mayoría sea capaz de entenderlas?

Lo cierto es que si usted tuviese un mínimo de culturilla científica sabría que el avance de la ciencia es un 90% (por no decir 99) de «intuición», creencia, corazonada (llámelo como quiera) y un 10% (o 1 según se mire) de «conocimiento».

En cuanto a los manuales de epistemología y de filosofía de la ciencia, le aconsejo que abra alguno que sea por lo menos de finales del siglo pasado (es una sugerencia sin acritud).

Saludos! De un escéptico... que no laicista.

19 | Eratóstenes   18 de Agosto 2007 a las 07:29 PM

Lamento tener que incluir una “fe de erratas”:

Donde aparece “ESPAICO”, pretendía teclear ESPACIO.

Idem en "mísmísimo"; que evidentemente es mismísimo.

Amén de algunas otras erratas en tildes especialmente del verbo “saber”. Pese a lo cual creo que se entiende perfectamente.

Aprovecho el comentario para saludar a los autores de la bitácora. Les agradezco sinceramente el esfuerzo que conlleva mantenerlo, y mantenerlo con la buena calidad general de sus artículos.

Mal que pese a algunos.

Saludos cordiales.

20 | Mikimoss   18 de Agosto 2007 a las 09:25 PM

Smith, en primer lugar, no sé a qué "expulsión de los jesuítas" se refiere. Yo conozco la expulsión de los judíos en 1492 por parte de los Reyes Católicos, pero, según tengo entendido, lo que ocurrió en 1932 no fue más que, dentro del marco del programa secularizador republicano, la regulación del sector de las congregaciones religiosas, una de cuyas disposiciones concretas fue la disolución de la Compañía de Jesús por considerarse (entre otros motivos) que estaba al servicio de una autoridad extranjera -el Vaticano. Hoy en día se prohiben multitud de sectas religiosas por considerárselas peligrosas conforme los principios legales de nuestro Estado de Derecho y nadie habla, v.g,. de la expulsión de los "luciferinos del séptimo sello" o cosa parecida.

Los jesuítas no fueron expulsados de ningún sitio. No existe analogía posible con aquella época tan católica en la que se dictó "que todos los Judíos y Judías deben abandonar nuestros reinados y que no [les] sea permitido nunca regresar", previo requerimiento a "deshacerse de sus hogares y todas sus pertenencias" cuando se marcharan "fuera de nuestras regiones" (...) "por mar o por tierra" con lo puesto, "exceptuando oro y plata, o moneda acuñada u otro articulo prohibido por las leyes del reinado."
No, los jesuítas fueron obligados simplemente a reconocer y acatar las legítimas leyes democráticas republicanas en un momento histórico donde se trataba de articular un Estado moderno donde se alcanzase la plena separación entre instituciones eclesiales y civiles (tanto en el terreno político como en el educativo) de la que hoy disfrutamos.

Con respecto a tu crítica al concepto de "verdades públicas", mencionas a los milagros como ejemplo de éstas. No. Un milagro pede ser una verdad asumida por un colectivo, como el colectivo católico asume los dogmas del catecismo o el colectivo hindú los principios védicos, pero el estado de verdad público no se alcanza hasta que se pueden universalizar las evidencias que constituyen un juicio verificado. Un médico puede constatar una curación, que es un hecho científico, pero no un milagro, que es una noción donde interviene una teoría metafísica concreta e indemostrable acerca de la intercesión de determinado ente trascendente en la realidad. Por ejemplo, en Lourdes se producen anualmente unas cuantas curaciones inexplicadas. Un médico, ante eso, no puede más que dejar su dictamen en blanco, en reconocimiento de su ignorancia de las causas que las provocaron, pero en ningú momento está habilitado para dar carta de naturaleza, como médico, a la afirmación de que tal suceso ha sido un "milagro".

Con respecto a la inspiración religiosa de determinados principios éticos, naturalmente que ello puede ser así. El laicismo no proclama la falsedad de la religión o, al menos, su inutilidad. (esto lo decimos los ateos, pero ser ateo es una cosa y laicista otra). Lo que instaura el laicismo es la regulación política -fundada en su ámbito epistemológico de validez- de las opiniones religiosas que coexisten con las científicas y las éticas. Es decir, para que un principio ético de inspíración religiosa sea exportable al ámbito público su justificación debe de saltar del ámbito subjetivo al intersubjetivo. Por ejemplo, los cristianos fundamentan la dignidad humana en la condición de hijos de Dios, y los brahamanistas en el Absoluto. Sólo cuando se ponen de acuerdo en que el reconocimiento de tal dignidad es un hecho profanamente positivo entonces la dignidad se puede articular como el fundamento de los Derechos Humanos. Antes no. Si yo digo que extirpar el clítoris a una prepúber agrada a mi dios pero no demuestro que tenga ningún efecto beneficioso en el mundo profano, entonces ese comportamiento no es constitutivo de verdad pública.

21 | Smith   18 de Agosto 2007 a las 09:48 PM

Erastótenes: gracias por tus comentarios y tu elogio de los componentes de Batiburrillo.

Mikimoss: "no sé a qué "expulsión de los jesuítas" se refiere". Pues repasa un poco la historia porque los jesuitas, a diferencia de otras órdenes religiosas, salvaron la vida del holocausto cristiano organizado por el Frente Popular durante la guerra civil debido a que no residían en suelo español en 1936. Hablamos de una expulsión de facto en 1932. Revístela de la legalidad que quieras, pero los jesuitas se tuvieron que ir de España. Y tú y sólo tú has comparado este expulsión con la de los judíos, por lo que no pienso entra a valorar este desafortunado comentario comparativo.

Por lo demás, y aunque no merece la pena detenerse mucho a comentar una patraña como esta -"fueron obligados simplemente a reconocer y acatar las legítimas leyes democráticas republicanas"- dejemos claras las cosas. Los jesuitas habían acatado el régimen bastante mejor que los políticos izquierdistas. A los jesuitas se les INCAUTARON todos sus bienes y se obligó a DISOLVER la Compañía de Jesús. ¿Te has enterado bien? Disolución e incautación de sus bienes. ¿Y eso es una manera bajo la que "simplemente se les obligó a reconocer y acatar las legítimas leyes democráticas republicanas"? ¿A quién pretendes engañar? Hombre, CUATRO MIL ESPAÑOLES, en razón de su afiliación a una organización religiosa determinada -en este caso la Compañía de Jesús-, fueron obligados a marchar al exilio y sus bienes fueron nacionalizados. No disfraces esto de ninguna manera, que no cuela...

22 | Mikimoss   18 de Agosto 2007 a las 10:16 PM

Erastótenes, no sé de donde te sacas esa definición de laicismo. ¿Independencia del hombre respecto al sentimiento religioso? ¿Cómo puede ser independiente el objeto del sujeto que lo crea? Es una noción incorrecta y absurda de laicismo. ¿Que el sentimiento religioso es perjudicial? Eso lo podemos pensar los ateos como ateos, pero no tiene nada que ver con el laicismo. El laicismo no juzga a las religiones, sino que demarca su terreno de juego. Y no por capricho, no, sino para permitir la convivencia en sociedades plurales donde se confrontan principios que muchas personas consideran muy profundos pero que resultan contradictorios con los de otras tantas. Si alguna teología religiosa hubiera tenido éxito no haría falta laicidad, y la religión verdadera se impondría en el ámbito público como se impone la ciencia o la ética: con la fuerza que tiene la mejor evidencia sobre la inferior. Pero las teologías han fracasado y los principios religiosos no pasan de ser meras opiniones o iluminaciones más o menos ingeniosas aunque sagradas para quien las ostenta.

En cuanto al extavagante ejemplo de las estatuas de Lenin, no acabo de entender su virtualidad. Cuando equiparo las opiniones religiosas con las estéticas lo hago en términos de la naturaleza de sus evidencias. A ver cómo demuestra usted que un cuadro de Picasso es más bello que un graffitti. Con ello no afirmo que no existan criterios estéticos, sino que éstos no son (por el momento) universalizables. Las estatutas a las que se refiere tendrían un fin propagandístico, conmemorativo, laudatorio o váyase a saber pero no fueron instaladas en el ámbito público al que remite el laicismo (que es un espacio epistemológico, no físico).

Sobre el resto de su intervención, aclarar un par de ideas. El término verdad tiene un uso vulgar y otro más técnico. Cuando hablo de verdades públicas y privadas me estoy remitiendo el primero de ellos, para no añadir excesiva carga teórica en la explicación que estoy desarrollando con el consiguiente peligro de confusión. Pero ya que saca el asunto, naturalmente que podemos entrar en algún vericueto epistemológico más técnico.

Veamos, los juicios son enunciados que se encuentran en determinado estado de verificación. "El Sol gira en torno a la Tierra" era un juicio en estado de verificación público antes de que las observaciones astronómicas arrojaran evidencias que demostraran lo inverso. La ciencia no establece verdades absolutas, sino sólo qué enunciado es más acorde con las evidencias disponibles al momento actual. A esto le llamamos vulgarmente "verdad científica". Así pues, el proceso de verificación de los enunciados científicos nunca termina porque la experiencia que nos provee de evidencias es un camino, no una revelación definitiva como las que propugnan ciertas religiones. La ergometría de las evidencias es un asunto complejo, sujeto a análisis filosófico, pero no por ello arbitrario. Eso que usted dice acerca de que la ciencia avance por intuición, creencia, etc., pues es falso. Las ocurrencias de los científicos en el momento creativo naturalmente que tienen una genealogía diversa, pero es en el momento demostrativo (el estrictamente científico) en el que una ingeniosidad se comprueba valiosa o una absoluta estupidez.

23 | Mikimoss   18 de Agosto 2007 a las 10:29 PM

Que no Smith, que es mentira que los jesuítas fuesen expulsados de España por la II República. ¿Donde está el decreto de expulsión? Fue prohibida la organización a la que pertenecían, pero ninguna ley les obligó a marcharse. Que las turbulencias políticas y sociales que antecedieron la guerra recomendaran el exilio de miembros de ese colectivo, como después recomendó el exilio de otras muchas personas de izquierdas, vale; pero es un abuso del lenguaje, con el fin de hacer un burdo revisionismo histórico, plantear este asunto como si de la expulsión de los judíos por parte de los Reyes Católicos se tratase.

De todas maneras, no sé que relación guarda esa medida tomada en un estado convulso por radicales diferencias sociales y que a duras penas trataba salir del medievo en el que lo mantenían las castas clericales, militares y terratenientes, con el laicismo de la democracia constitucional que disfrutamos actualmente en España y que es el que estoy defendiendo.

24 | vetton   19 de Agosto 2007 a las 12:20 AM

¿Qué tiene que ver el medioevo con todo esto?. No confundamos, que vale ya de echar la culpa de todo a la Edad Media.
Es como echar la culpa de los males del Derecho al Imperio Romano.

25 | Eratóstenes   19 de Agosto 2007 a las 12:48 AM

“no sólo pregona la independencia del hombre, la sociedad y el Estado de cualquier expresión o sentimiento religioso, sino que también lo interpreta como perjudicial”

Esas fueron mis palabras que no pretendo se refieran al ORÍGEN del “sentimiento o expresión” propiamente considerado sino a la coerción ético-moral que puedan implicar a individuo/sociedad/estado.
Que cualquier sentimiento (sea religioso sea de cualquier tipo) está intimamente ligado al hombre es de Perogrullo, Oiga! A ver si es que vamos a tener que empezar por: la “pe” con la “a” es “pa”...

Y dicho sea de paso, no deja de ser curiosa su nuevo desliz teórico: “¿Cómo puede ser independiente el objeto del sujeto que lo CREA?” Se ve que el positivismo lógico no ha terminado de calar en su meninge.

La “definición” de «laicismo» que yo he escrito, NO PRETENDE SER TAL dada la variedad de pensadores o corrientes que podrían incluirse.

Sin embargo; llámela «corriente» o como más le guste, su contenido anticlerical, combativo con el «hecho religioso», cuando no abiertamente atea-militante es continuo desde el comienzo del positivismo lógico y el materialismo. Y si usted niega tal cosa, francamente, es que ha leído muy poco a dichos autores (algo que por otra parte no me extraña a tenor de la ecléctica utilización de las categorías filosóficas habituales en esas corrientes).

Otra afirmación llamativa: “El laicismo no juzga a las religiones, sino que demarca su terreno de juego”. Es decir que, según usted, el laicismo (que no es una corriente, según da a entender) pretende demarcar el terreno de juego ¿de? ¿La teología? ¿La moral religiosa? ¿El hecho religioso mismo?
Más claramente y para obtusos: El laicismo pretende demarcar el campo de estudio de una “supuesta” doctrina de la que no sólo desconoce su objeto, su método, etc. Sino que, además, dice que no existe como doctrina científica, porque según sus propios postulados y todavía en el mejor de los supuestos no pasaría de ser una «superstición».

En cuanto a su «querido concepto» “espacio epistemológico” del todo erróneo, se lo repito, y que usted incluso aplica a sus “verdades” déjeme que le diga que resulta ridículo:

Primero porque el “campo de estudio de la epistemología” ni siquiera se reduce al concepto de verdad, de hecho, y según qué autores; la verdad es tan ajena al conocimiento como el propio sujeto cognoscente al objeto aprehendido. Pero, temo que estas disquisiciones le suenen a chino.

Más importante todavía, es que, el campo de estudio de la epistemología es tan amplio (sino más) como todo aquello a lo que la racionalidad pueda aplicarse. Por eso sencillamente su “espacio epistemológico” falla de raíz.

“Si alguna teología religiosa hubiera tenido éxito no haría falta laicidad, y la religión verdadera se impondría en el ámbito público como se impone la ciencia o la ética”

Éste otro párrafo suyo merecería un ensayo.

Primero: La teología no ha dejado de tener éxito, y principalmente porque su metodología (que puede usted considerar científica o no según le plazca) no es una ciencia positivista, como no lo son muchas otras.

Por eso, precisamente, ni la teología debe poner límites a otras ciencias, ni las otras ciencias poner límites a la teología o cualquier otra doctrina. Si usted no lo ve, es que le faltan unos cuantos paseos por el “Peripatos” y repasar a los clásicos.

Y como no tengo más tiempo para perder con usted pues le dejo un saludo y que a usted le vaya bien con sus “verdades”...

Saludos!

P.D. Por cierto, se me olvidaba: “se impondría en el ámbito público como se impone la ciencia o la ética” ¿de «verdad» conoce usted alguna ética que se haya impuesto? Díganoslo, no nos interesa la «verdad» pero seguro es tan curiosa como sus categorías y axiomas “pseudos-filosóficos”.

26 | Smith   19 de Agosto 2007 a las 12:26 PM

Que sí, Mikimoss. Que fueron expulados mediante un decreto en el que se disolvía la Compañía de Jesús, lo que equivalía exactamente a su expulsión. Y si no fueron expulsados de España, dime, Mikimoss, ¿en qué lugares de España seguían practicando sus habituales tareas los jesuitas? Busco y no encuentro. Dame algún dato al respecto, por favor. Y si no fueron expulsados, como señalas faltando a la verdad, ¿por qué estaban casi todos exiliados? ¿Les entró algún virus que hacía incompatible su existencia con la residencia en España?

Si te quieres quedar con literalidades baratas, allá tú, pero fue una expulsión en toda regla. Nadie se marchó de España por su propia voluntad. Se marcharon obligados por una ley sectaria que no dejaba más opción que el exilio o el exilio.

27 | jose manuel   8 de Octubre 2007 a las 04:05 AM

Yo soy mexicano, y los cristeros violaban mujeres y tenian el cruel afan de implantar un regimen catolico en mexico, pasando por alto al estado laico.
si las leyes de reforma le quitaron al clero sus propiedades, es por que el clero primero le quito al pueblo su libertad y para todo el pueblo les tenia que dar dinero.
Me ponen como heroes a los cristeros, por favor, que ignorancia.
Dicen que la masoneria tan peligrosa en México, fue la masoneria la que dio libertad a México, y la que esta luchando por sacar a infelices persignados del poder en esta parte del mundo. Denle gracias a un mason mexicano que abrio este pais para que niños españoles vinieran a vivir a México, y no perdieran la vida en la guerra motivada por Franco.
El decir que los cristeros fueron heroes, es como decir que Hitler fue santo.
Y para colmo viene Aznar a decir que los cristeros son heroes y a motivar al pueblo a votar por la derecha, que sentirian que fuera un mason mexicano a decirles a los vascos que se independicen de la corona española

PD. SI QUIEREN SU LIBERTAD LA MERECEN. PERO EL TERRORISMO NO ES EL CAMINO


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