Lo acaba de escribir Agapito Maestre en Libertad Digital: "Los nacionalistas pidieron el cese de la ministra de Fomento. Pero, cuando tuvieron que retratarse con el PP para hacer efectiva su exigencia, o sea, cuando tuvieron que sumarse para pedir la comparecencia del presidente del Gobierno en el Congreso, se acongojaron y retiraron sus gimoteos contra la señora Magdalena Álvarez". Una vez más se demuestra que "la expresión 'nacionalista cobarde' es una redundancia".
Y es que, amigos de Batiburrillo, el nacionalismo catalán siempre se ha caracterizado por su cobardía. De ahí la importancia que tuvo el alcantarillado de Barcelona durante la Segunda República y la Guerra Civil. En cuanto las cosas se ponían un tanto oscuras, las ratas abandonaban el barco vía subterránea, dejando el embolado a los sufridos milicianos, que no eran sino los 'paganini' de las aventuras secesionistas de los cobardes nacionalistas (valga la redundancia) de la Esquerra y el PSOE.
A nadie se le escapa que, como señala Antonio Pérez Henares, la ministra de Fomento Magdalena Álvarez es casi tan incompetente como impertinente, que si de simpática sólo tiene el apodo, respecto a su labor (?) ministerial, cabe señalar que no tiene ni la más remota idea de lo que se trae entre manos, compartiendo con Narbona una rara habilidad política para cargar sus culpas al primero que pasa y un sectarismo partidista en el que se blinda no sólo de cualquier crítica externa sino también de cualquier movimiento interno. Eso sí, construye unas frases geniales: "en el único sitio en la estación de la T4 en el que podía haber estado [Esperanza Aguirre] porque es de la Comunidad de Madrid, es o tumbada en la vía o colgada de la catenaria".
Pues bien, ni con tan miserable e inútil personaje son capaces de arremeter en serio los paladines de la tribu nacionalista. ¿Dónde están Más y Carod, que se han terminado desmarcando de una obligada comparecencia de la ministra encuotada por Zapatero, no fuera a suceder que alguien les pidiera cuentas a los atribulados secesionistas de la gestión llevada a cabo en los últimos veinte o treinta años con las inversiones del Estado en Cataluña? ¿Dónde están? ¡Qué asco de gente! ¿Así defienden a Cataluña? ¿Echando las culpas al PP después de tres años y medio de socialismo en España y otro más en Cataluña? Pues para eso, que arremetan contra Primo de Rivera por su extensa labor en obras públicas, creando carreteras, ferrocarriles, pantanos... Sin esos avances, no estaríamos hablando de estos problemas estructurales en Cataluña. La culpa, evidentemente, es de Aznar y de Primo de Rivera. De la derecha. Eso está claro. Que no hay más que ver lo bien que dejó Cataluña el siempre disciplinado Frente Popular tras su retirada en 1939.
Escrito por en: 22 de Agosto 2007 a las 12:08 PM Archivado en Cataluña
| Acerca de... |
|---|
|
| Batiusuarios en línea |
|
|