Decía el clásico: “Raro y celestial don, el que sepa sentir y razonar al mismo tiempo”. La diferencia entre el patriota y el nacionalista viene marcada, precisamente, porque si bien en ambos casos se posee un sentimiento profundo, al segundo de ellos no le asiste la facultad del raciocinio, que permanece anulada como consecuencia de haber convertido en exaltación todo su ideario. Al primero de los sentimientos podría denominársele amor, pasión ciega al segundo.
Esta pequeña introducción viene a cuento para expresar la belleza de los sentimientos nobles, aquellos que son imperecederos, tan denostados hoy en día como consecuencia del espíritu nihilista que el poder desea imbuirnos a fin de que nuestro patriotismo languidezca y pueda ser sustituido por el “todo vale” o por un nacionalismo en alza, ciego, que trata de disgregar la unidad de la nación española y desprestigiar todo lo bueno de su Historia multicentenaria.
Es el caso del patito feo. Cualquier idea de España y de la mucha gloria que su nombre atesora está siendo convertida por puro interés en algo cutre, fascista y retrógrado. Pero el patito, pese a su aparente fealdad, posee cualidades que pueden llegar a deslumbrarnos, a ponernos la carne de gallina si somos capaces de advertirle el don maravilloso que posee. No se me ha ocurrido otra forma de ejemplificar este texto que añadirle a mis palabras el video de un patito feo. Os invito, pues, a leer primero el correo que me ha llegado y luego ver el vídeo. Quizá descubráis así la profundidad de vuestros sentimientos.
Se trata de una selección de cantantes en un concurso de la televisión en Londres, el equivalente aquí a Operación Triunfo. Normalmente se presentan chicos y chicas jóvenes y guapos para cantar pop, rock, rap; en fin, canciones ligeras. De pronto llega un chico gordito, de 35 años, al que con cierto desdén le van preguntando los tres componentes del jurado y todo mueve a una cierta irrisión, cuanto más al anunciar el concursante que se dispone a cantar música clásica. Pero el cachondeo se acaba cuando el “gordo” empieza a cantar un aria, la “Nessun dorma” de la ópera Turandot de Puccini, y se advierte cómo a los miembros del jurado les cambia el talante y empiezan a tragar saliva. Incluso a la chica que integra el jurado se le pone el brazo con “carne de gallina”. Finaliza la actuación del "patito feo", le seleccionan y, por supuesto, al final gana el concurso.
Escrito por Policronio en: 3 de Octubre 2007 a las 09:45 AM Archivado en España
Sí señor, con dos cojones.
"La belleza es verdad y la verdad belleza, no hace falta saber más que esto en la Tierra."
John Keats
Me ha encantado, Policronio. Muy bien explicado. Esta es exactamente la diferencia entre un patriota y un nazionalista.
Esperemos que este sea el resurgir de nuestra patria.
Yo siempre he creído que el nacionalismo es una ideología hecha sentimiento y el patriotismo un sentimiento libre de ideologías. El primero se pone al servicio de la búsqueda de poder mientras el segundo es en sí mismo un poder: el nexo de unión entre las distintas ideas que impulsan una nación.
El nacionalismo tiene mucho de amor de culebrón; exagerado, ruidoso, impostado. Pero sobre todo dirigido por un guión previo. Por el contrario no hay nada más natural que el patriota. Tan natural resulta que la mayor parte de ellos, sino todos, no descubren serlo hasta el último momento. Descubrimiento acompañado por lo general de una mayúscula sorpresa.
| Acerca de... |
|---|
|
| Batiusuarios en línea |
| Contra la censura | |
|---|---|
|
| Recomendados | |
|---|---|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| Vídeos interesantes | |
|---|---|
|
|
|
|
|
|
| Campañas | |
|---|---|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| Nuestros objetivos |
|---|
|
|
|
|
Escribe un comentario