La puta ciguatera me hizo perder diez kilos en dos días de cagalera y suero. Y todo, porque el hideputa del pescador a sueldo del barbudo moribundo no tuvo la mínima precaución de preparar un caldito con la espina dorsal del grandísimo pez espada, hijo de la más grande puta que parieron los mares.
Fidel, cabronazo y marinconzón, añorante de lacón con grelos de tus turbios antepasados, que osaron desafiar al indígena de la no perla del caribe, que esa es Puerto Rico, dónde tú hubieras querido estar, mamón, por bonita, verde y enrrollá, no como esas mulatas de diseño de tu puticlub particular, tropicana de ensueño malnacido de ilusiones juveniles, frustradas por tu empeño en joder la vida al más pintao, con tal de que no se mostrara más gallo, fanfarrón y pendenciero que tú, señorito maleducado de provincias añoradas en el ensueño de una vida colonial, fácil y facilota con diez criadas por banda, viento en popa a toda vela, renegado, cursi y malfollaor. Se te conocen tres hijas y ninguna se te parece.
No te vas a morir nunca, porque nunca has nacido, pedazo inmundo de media patria, que nunca fue tuya, y que hiciste de tu propiedad a la fuerza del que nunca supo agradecer lo que se le venía encima. El son montuno nunca fue lo que fue, desde que tú te empeñaste en que la canción fuera revolucionaria de las estepas siberianas que te daban de comer. Habrase visto tamaño mamón, maridar el guantamera, guajira guantamera, del sol y vacilón, donde viven hasta los más pobres de los pobres con el rico sol y el agua a borbotones, con el canto frío de la siberia nuestra, que hasta el aliento se congela en anhelos de la libertad maltratada por los tus antiguos amigos de la hoz cortante y el martillo golpeador de últimos rescoldos de dignidad humana.
¡Ojalá vivas eternamente! Mamón de mierda ensangrentada. Y que veas a esas chicas, encinturadas, de culos respingones y tetas en ristre, acostarse con quien les salga de los ovarios, y no por el par de bragas-tanga que tú, criollo malnacido y renegado... nunca fuiste capaz de... No vales ni para chulo-putas de mierda.
Autor: Carlos J. Muñoz de Morales
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Escrito por Firmas invitadas en: 11 de Diciembre 2007 a las 09:12 AM Archivado en Firmas invitadas | Hispanoamérica
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