La semiología está repleta de contradicciones. Confusas, revueltas interpretaciones o, para decirlo con palabra familiar, todo un baturrillo. Estamos prontos a inaugurar el año de la rata china. Qué se puede esperar de los chinos, capaces de entronizar a un bicho tan repugnante al mismo tiempo que se cenan, suculentamente cocinado, al mejor amigo del hombre… occidental.

Por ejemplo, las vacas han gozado toda su vida de excelentes condiciones para poder filosofar. De hecho han podido hacerlo y puede que no nos hayamos enterado porque no han dicho ni mu. Pastar cuando les viene en gana, dormir placidamente y mientras contemplan idílicos paisajes, llenar las ubres de espumosa leche que vaqueros del Oeste, y también del Este, se han empeñado en decir que nos viene al pelo como si la humanidad fuese una gran grey de terneros. Pues no, nuestras madres de leche siguen manteniendo su manso desinterés por todo lo que le rodea. Intime Vd. con una vaca y verá como pronto la tiene que abandonar por falta de modales, uno; por su tosca estolidez, dos.
Veamos un caso bien distinto. Meditemos en esos angelicales seres: los burritos. No hay peor vida que la del asno y, sin embargo, ellos no hacen más que devolvernos favores por desprecio. Acuérdense de los baños en leche de burra de Cleopatra, de Popea y quien sabe si nuestra (lo de nuestra es “generacional”, que a mí no me tocó ni un milímetro cuadrado) mítica Marylin antes de vestirse con dos gotas de Chanel nº 5 no se desnudaba en ducha de leche pollina. Algo tozudos sí que son estos animales, pero ¿sabe alguien si no es porque tienen claro los pasos a dar? Su terquedad es siempre mal interpretada. Inteligente, llega con paciencia y paso corto donde un caballo ni lo soñaría. Son muy antiguas las interpretaciones del libro de Cervantes sobre esa dualidad del hombre español, el idealismo de Don Quijote, el realismo de Panza, pero ¿no intentaría, además, la exaltación del antagonismo caballo-rucio?
Rocinante, cierto que no con voluntariedad, deparó a nuestro señor caballero disgustos y caídas, descalabros de cuerpo y alma, que si para aquel aún hay ungüentos, para los males espirituales solo el refugio en la fe, cura. El burro de Sancho no solo lo trasladaba a su lomo con trote tranquilo y acompasado sino que, despensa manchega, de su albarda salían queso, vino y pan con los que hacer posible el verso del poeta se que cada esperanza/busca siempre un camino.
Acertar con la compañía animal es fundamento que los políticos olvidan a veces; al menos funcionalmente. Los demócratas, montados en borricos pintados con barras y estrellas paseaban alrededor del Capitolio mientras Bush, a lomos de su elefante republicano, entraba en una cacharrería llamada Irak. El nigromante Sadam, las torres petrolíferas, los gigantes, los molinos, qué cerca, qué lejos.
Así que ponga un burro en su vida. Mírele a los ojos, esos espejos de azabache y verá qué montón de inteligencia, qué río de ternura y cuando comparta existencia con el pollino, aunque no sea blanco como el algodón creerá, a la par que Juan Ramón, que sueña sus propios sueños.
Pese a todo, los asnos están en peligro de extinción. Una obligación sin aplazamientos concierne al género humano. Hay que salvarlos y regenerarlos. Escucharles, primero, y comprobar si tienen la memoria y la habilidad del chimpancé, después. Aprobadas estas oposiciones la tarea a seguir: preparar al mejor para que alcance la presidencia del Gobierno. De España, verbi gratia. No es difícil, solo cosa de buenos preceptores, un poco de paciencia y taparle sus grandes orejas en las ruedas de prensa de Montilla o Pepiño, porque sino el borriquillo se hará idiota sin remedio.
Y alcanzado finalmente el objetivo, tener un burro presidente ¿que nombre le ponemos? ¿Platero? ¿Zapatero? ¡Una de encuestas!, por favor.
Autor: Carlos Vilas Nogueira
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Escrito por Firmas invitadas en: 7 de Enero 2008 a las 01:18 PM Archivado en
Dicen que nunca te pierdes si sigues a un burro.
¿Equiparar a uno de nuestros burros, como el andaluz, el catalán, el mallorquín o el sinpar zamorano-leones con el marido de Sonsoles?.
Es una afrenta, sobre todo para el pollino zamorano-leones, animal sin par donde los haya, que junto al catalán y el andaluz lo han hecho todo por la patria. No como algunos "leoneses", que tienen de león lo mismo que una mula.
¿Dicen que nunca te pierdes si sigues a un burro.?
Pues nosotros llevamos casi cuatro años siguiendo a este, y cada vez estamos mas perdidos.........
Yo pienso que el que está perdido es el,y mucho.
Ahora ya no sabe como cerrar la "caja de Pandora"
que a ido abriendo - a bonbo y platllo - durante
toda su nefasta legislatura; ahora no sabe como
cerrarla. Aunque lo intenta desaforadamente.
Le pudimos ver el lunes rodeado de banderas
ESPAñOLAS!!!! y no una ni dos,SEIS!!!! nada menos
Conclusión: Nos a tomado por tontos...
Pobre el burro, compararlo con zETA.
¡Pobre!
Saludos desde Venezuela, Martha Colmenares
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