
Qué pensaría usted si de repente fuese ensalzado por su mayor enemigo. Digo bien, enemigo. Pongamos un ejemplo: Que deberíamos suponer si determinada historiografía afirmase que el cartaginés Anibal en ningún momento dejó de alabar a Roma y en particular a su general Escipión. Como poco debería sospecharse que hay gato encerrado detrás de los halagos que te han dedicado o que uno, quizá de modo atolondrado, no se está preocupando de poner los medios para defender lo propio. Porque no olvidemos que la alabanza suele ser la práctica de los tiranos y de sus bufones destinada a confiar al enemigo, digo bien, enemigo, y así arrebatarle con mayor facilidad la presa que codician. Cuanto más, si se conoce bien que el receptor de las adulaciones suele hincharse como un pavo al recibirlas.
Pues algo similar ha sucedido recientemente: “Mohamed VI, muy satisfecho por el ‘nivel de concertación política’ con Zapatero”. Es decir, el tirano marroquí, según la agencia MAP y recogido por Europa Press, envió a Zapatero un mensaje con motivo del Día de la Hispanidad, en el que manifestó su gran satisfacción por el “nivel distinguido de la concertación política permanente y constructiva” entre Rabat y Madrid y de las relaciones económicas y comerciales entre ambos países.
Si ese mensaje le hubiese llegado a Zapatero procedente de un gobernante democrático que trata a su pueblo con la liberalidad adecuada, además de celebrar la buena disposición del país vecino —no se olvide que nos separa tan sólo una alambrada— poco más podría añadirse aun cuando persistieran las mismas reivindicaciones territoriales de Marruecos, ya que éstas serían consideradas para consumo interno y alejadas convenientemente de cualquier acción de fuerza.
Pero no es el caso, porque ni Mohamed VI es un demócrata, sino un acreditado déspota, y nada hace pensar que haya renunciado a la rapiña de territorios ajenos e incluso al uso de la violencia dosificada para obtenerlos, como estamos viendo al otro lado de las fronteras de Ceuta y Melilla, ciudades españolas sobre las que el sultán presiona a través de la numerosa población musulmana que ha ido infiltrando en ellas —sin que los diversos gobiernos de España reaccionasen a ese descarado plan—, y convencido de que llegado el momento podrá lanzar a sus siervos, en cuantos altercados se precisen, contra los españoles de Ceuta y Melilla.
Dejémoslo claro: Mientras en Marruecos todo se mueva a capricho de un tirano, del que nunca se sabe con qué pie va a levantarse o qué conflicto interno —fruto de sus muchas iniquidades— necesita acallar mediante escándalos en el exterior, sea contra Argelia, sea contra España, ese país será siempre nuestro mayor enemigo potencial y habrá que vigilarle muy de cerca. Desde luego en ningún caso pretender contentarle con mansedumbres. O sea, con el método Zapatero, un fulano que solamente considera enemigos a los componentes del Partido Popular, únicos que hoy por hoy pueden desalojarle del poder, y ciertamente amigachos a esos radicales y totalitarios con los que no duda en aliarse.
Es más, un gobierno de España que hubiese deseado eliminar para los restos el grave riesgo de una guerra interminable con los sultanes alauitas, una dinastía tan corrupta como opresora desde 1666, no hubiese dejado de destinar partidas de armamento y dinero para crear un estado tapón en el Rif, puesto que sus habitantes, de mayoría beréber y a su vez oprimidos a conciencia por los sucesivos déspotas, hace varias décadas que están deseando esa ayuda.
En resumen: O al modo clásico consideramos la alabanza procedente del tirano como un recordatorio de ciertos pactos. O, por el contrario, la interpretación adecuada vendría facilitada por la cita de Jacinto Benavente: “La adulación lo vence todo. Si el animal más bravo entendiese nuestro lenguaje, sólo con decirle ‘¡Qué bonito eres, animal, pero qué bonito!’, ya estaba domesticado”. Lo que ocurre es que no acabo de representarme a ZP como un animal bravo.
Si te ha interesado, busca Batiburrillo en Wikio y vótanos: 
Escrito por Policronio en: 14 de Octubre 2008 a las 01:15 PM Archivado en Internacional | Islamismo, mundo árabe | ZP
Un oso, con que la vida
se ganaba un piamontés,
la no muy bien aprendida
danza ensayaba en dos pies.
Queriendo hacer de persona,
dijo a una mona: «¿Qué tal?»
Era perita la mona,
y respondióle: «Muy mal».
«Yo creo», replicó el oso,
«que me haces poco favor.
Pues ¿qué?, ¿mi aire no es garboso?
¿no hago el paso con primor?».
Estaba el cerdo presente,
y dijo: «¡Bravo! ¡Bien va!
Bailarín más excelente
no se ha visto, ni verá!».
Echó el oso, al oír esto,
sus cuentas allá entre sí,
y con ademán modesto
hubo de exclamar así:
«Cuando me desaprobaba
la mona, llegué a dudar;
mas ya que el cerdo me alaba,
muy mal debo de bailar».
Guarde para su regalo
esta sentencia el autor:
si el sabio no aprueba, ¡malo!
si el necio aplaude, ¡peor!
Nunca una obra se acredita tanto de mala,
como cuando la aplauden los necios.
TOMAS DE IRIARTE
lei una vez una fabula que hablaba de eso. creo recordar una serpiente y un cuervo. la serpiente habla de maravillas del canto del cuervo para cuando este empezase a cantar le cayese el queso de la boca y llevarselo. y asi sucedia en la historia.
A mi me recuerda a aquella fábula en la que el zorro muerto de hambre comienza a alabar las bondades cantoras de un cuervo que tenía un trozo de queso en la boca. Tanto se hincha de orgullo el cuervo ante los halagos y ruegos del zorro para que cante, que finalmente abre el pico para hacerlo, dejando caer el trozo de queso para ponerse a graznar. El zorro se engulle el queso y se marcha tan contento, diciéndole que es un imbécil y que canta peor que Tamara Ambar.
El "cuervo" zETAp lo que tiene es otro queso: Ceuta, Melilla y Canarias. Y en cuanto se empiece a hinchar de Alianza de las Civilizaciones, las soltará como el cuervo idiota.
Respondiendo a tu pregunta Policronio, un ansia infinita de darnos por retambufa.
Hay otra fábula aún mejor: había un país que abrió las puertas a millones de inmigrantes de otro país, el tirano gobernante del cual alababa al presidente del primero. Llegó un día en que los inmigrantes fueron mayoría y el tirano acabó tiranizando a ambos países.
Moraleja: aprende a montar en camello.
Dios mío ¡Que siniestro! .Mohamed VI,un asesino que convirtió su país en su coto privado,alabando a ZP.Esto es siniestro total.
| Acerca de... |
|---|
|
| Batiusuarios en línea |
|
|
Escribe un comentario