El dos de enero de 2007, mi compañero Policronio tuvo a bien insertar en esta santa casa el artículo que, por su rabiosa actualidad, transcribo a continuación. Como no podía ser de otra forma, ha tenido que ser el Alcalde más gastoso de España, Gallardón, el que señale el camino a todos sus colegas, en orden a cubrir los previsibles déficits municipales, motivados, además de por las obras faraónicas en que unos cuantos se han metido, por la drástica disminución de los ingresos, propiciada por el bajón de la construcción.
Quiero que me paguen mi basura
La Ley General Tributaria, en su artículo 2.2, letra a), define las tasas, en lo que nos interesa, como "los tributos cuyo hecho imponible consiste en… la prestación de servicios o la realización de actividades en régimen de derecho público que se refieran, afecten o beneficien de modo particular al obligado tributario, cuando los servicios o actividades no sean de solicitud o recepción voluntaria para los obligados tributarios o no se presten o realicen por el sector privado".
En cristiano y respecto del servicio de recogida de basuras que prestan las corporaciones locales: como la basura te la voy a recoger en tu domicilio, más bien en sus proximidades, te voy a cobrar una tasa te pongas como te pongas. Y que duda cabe que cuando la basura era la basura, o sea una inmundicia o mero residuo, la percepción de la tasa de recogidas de inmundicias por el poder público estaba más que justificada.
Pero ahora la basura no es la basura. Ahora la basura es la materia prima de una floreciente industria: la industria del reciclaje. Materia prima gratuita para las empresas concesionarias del Servicio de, manda huevos, de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos, proveedoras de aquella industria.
De modo que nos abruman con las desastrosas consecuencias que un consumo desenfrenado traerá para el planeta. Nos abruman con el Apocalipsis anticipado por empeñarnos en consumir más de lo que necesitamos. Y también con que a este ritmo de crecimiento el planeta antes o después dirá basta. Y todo, para que compremos cuatro cubos de basura para separarla, a saber: Plásticos y envases, no se os ocurra echar aluminio. Papel y cartón. Vidrios, no bombillas, y la estrella, la basura orgánica. Oye, que acaba por darte cargo de conciencia si se te ocurre echar el plastiquillo de la cajetilla de tabaco en la orgánica. Por no hablar del depósito de las pilas: alcalinas, no alcalinas y de mercurio. Recargables y no recargables
Bien. Ya hemos separado la basura. Es decir, ya hemos efectuado un primer trabajo gratuito para la concesionaria del servicio. Ahora, que debemos estar a 2 grados bajo cero, un paseo por la calle, al fresquito, con las distintas bolsas en ristre: la azul a los papeles; “joer”, que lleno está. La amarilla en los envases, como pongan el agujero más alto voy a tener que traer una escalera. Y ahora otro paseo hasta la orgánica porque, además, los contenedores no están juntos. A esas alturas ya estamos a 3 grados bajo cero y sin abrigo porque estorba. Y una vez depositada la orgánica, paso a arrojar los vidrios sin bombillas, a refugio de un paseante cotilla que mira sin querer mirar por ver los restos de la última juerguecita.
Dos trabajos gratuitos para la empresa concesionaria del servicio: Separación y traslado al punto de recogida. Más “helao” que una llave, llegas al portal de tu casa y te acuerdas que no recogiste el correo a mediodía. Abres el buzón y ¡Oh sorpresa! En el lenguaje propio de un conocido tuyo, que ejerce la jefatura del Servicio de Gestión de impuestos municipales, tu Ayuntamiento te recuerda que estamos en período voluntario del pago de la tasa de recogida domiciliaria de basura. El plazo finaliza tal día, como se te pase te vamos a cobrar un recargo y demás zarandajas. Y entonces te dan ganas de deshacerte de la pila del reloj, de mercurio, envuelta en una cáscara de plátano. Porque la basura ya no es la basura, ahora es mi basura, la que yo entrego solícito a la empresa concesionaria del servicio para su lucro. Y encima a pagar porque te la recojan. Pues no, quiero que me paguen mi basura.”
Escrito por Carlos J. Muñoz de Morales en: 17 de Octubre 2008 a las 09:45 PM Archivado en
http://www.xlsemanal.com/web/firma.php?id_edicion=3507&id_firma=3732
Buenísimos los últimos párrafos! jajajaja. Es la leche, desde luego, que encima que ahora les hacemos parte del trabajo, quieran que paguemos más, además de los beneficios que sacan por dejar que empresas recojan las basuras y se lucren de ello. Es algo parecido a lo de la O.R.A., que además de pagar el sello del coche y el ticket del aparcamiento es una empresa privada que le da un pellizco al Ayuntamiento.
Hace años que alguien me dijo que en Alemania tenían formas de controlar quien reciclaba y quien no, y a quien reciclaba el Ayuntamiento le aplicaba un descuento en los impuestos. Pero no sé si sería cierta la historia.
Pagar ya por todo para que luego los políticos se inventen cargos innecesarios, se suban los sueldos, aumenten los gastos, enchufen a los amigos... Un día el ciudadano se va a terminar de cansar xD
Anna, no le arriendo las ganancias al que pille Don Arturo removiéndole los papeles.
Dayer, yo sigo reciclando, a pesar de que soy consciente de que nos toman el pelo. Creo que ya es por una cuestión de costumbre, costumbre muy rentable para algunos. En la fecha que escribí el artículo había un juego de cubiletes de reciclaje detrás de mi casa. Ahora hay dos detrás y uno a cada lado. O sea, que estamos rodeados.
Hoy he visto como daban esta noticia en A3 y me ha dado verguenza ajena.Me ha recordado "goodbye Lenin".
Sin oposicion y sin medios de comunicacion criticos pronto inventaran un impuesto por los gases de los coches.
PD ¿Sabeis lo que es el punto verde y lo que ya pagais por el?
Los desmanes de la casta dominante de la FIRS, Federación Ibérica de Repúblicas Sovieticas, los vamos a pagar entre todos, a escote. Me ha parecido oir que el apoyo a los presupuestos nos ha costado otra millonada. En fin, aquí estamos "pa lo que haiga farta" y que no decaiga.
Te enlazo la entrada.
El reciclaje es la mayor estafa de nuestro tiempo.Solo sirve para llenar el bolsillo de algunos.El ecologismo progre ya es una estafa por si solo...
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