Cuando un grupo de personas, que viene madurando durante más o menos tiempo un proyecto empresarial, se presenta felizmente ante el oficial de cualquier notaría, con el objeto de dar forma a la escritura de constitución de la sociedad propietaria de aquella, casi siempre se le olvida el socio incómodo.
Ni asiste ni va a asistir a reunión alguna del Consejo de Administración o de la Asamblea General. Jamás va a proponer idea alguna, en orden a satisfacer a la futura clientela. Ni mucho menos va a proponer una forma de organización más eficiente y satisfactoria para los intereses de empleados y proveedores.
No esperen de él que se pronuncie al respecto de cualquier estrategia de recorte de gastos o de mejora de la producción y ni mucho menos sobre actuaciones concretas, en orden a mejorar la imagen de la empresa, en un mundo cada vez más dominado por la pura apariencia.
Sólo se tiene noticia de él a mediados de julio de cada año. Cuando, invariablemente, llama a capítulo al contable de la sociedad, de manera sutil y con artes impropias de seducción, “Hacienda somos todos”, y exige su treinta por ciento.
Ya habrán adivinado de quien se trata. Verde y en botella: el Estado.
Escrito por Carlos J. Muñoz de Morales en: 30 de Julio 2009 a las 12:28 AM Archivado en Economía | Izquierdismo
¿Como que ese "socio" no propone ideas?
¿Como aplicais la ley de paridad?¿O la ley de proteccion de datos?¿O la seguridad e higiene en el trabajo?
Eso no son propuestas, son imposiciones.
¿Cuando se darèn cuenta que reducir los impiesto a las PYME quiere decir aumentar su kiquidez, para que puedan aumentar su plantilla, su giro de negocio y, por ende, pagar más de impuetos?
¿Es tan dificil de entender?
En Italia tenemos un refrán: "el peor sordo es el que no quiere oir"...
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