
Según los más diversos estudios, que se ocupan del papel de las mujeres en el trabajo, éstas están más capacitadas para el trabajo en equipo - será el recuerdo hormonal de la vida en la cueva, dicen los más quisquillosos - así como para delegar funciones o potestades en sus compañeros o subordinados.
No seré yo quien discuta la inmensa sabiduría de los autores de los referidos estudios. Ni en sus aspectos teóricos ni metodológicos, ni en sus conclusiones prácticas. Es más, me sumo a ellas, encantado, y las suscribo, punto por punto.
Y no es por nada en especial. Es que anoche, en el transcurso de una conversación ordinaria con mi mujer, donde se trataban cuestiones de todo orden, unas más importantes que otras, todo hay que decirlo, mi querida esposa me dejo caer que al coche que ella utiliza había que pasarle la ITV, así como mirarle la presión de las ruedas, el nivel de aceite y llenarle el tanque de gasolina. “Ah, pues muy bien”, le dije yo, sin captar el sentido último de sus palabras.
“No, lo que quiero decirte es que me podías hacer el favor de hacerlo tú, como estás de vacaciones. Y así te das una vuelta, que entre el ordenador, el chiringuito del Club de Campo y el sofá, vas a echar barriga”. Todo ello, acompañado de un sugerente mohín, ante el que me vi cautivo y desarmado, sin ningún otro recurso dialéctico, que no fuera el consabido queréis ser iguales para lo que os interesa. Aseveración que, con una mujer de armas tomar, propiciaría un par de días de morros y yo necesito mucho cariño.
De modo que esta mañana, en uso de las facultades que me fueron conferidas – esto es pensamiento positivo y generador de autoestima – miré la presión de las ruedas, el nivel de aceite, llené el tanque de gasolina y pase la ITV, todo ello por el módico precio de cien euros que, como son gananciales, no son de los de devolver.
Y así, en nombre de todos los hombres delegados del quehacer de sus mujeres, no tengo por menos que decir: ¡Que nos encanta que confíen en nosotros!, tanto para ello, como para hacer edificios, carreteras y puentes, sacar carbón de las minas, estibar en los puertos y almacenes de distribución, etc..
Una visión de lo que significa la división del trabajo tan válida como la clásica de los ultraliberales y jodidos neocón.
Escrito por Carlos J. Muñoz de Morales en: 7 de Agosto 2009 a las 02:54 PM Archivado en Cachondeo
Una vez una amiga mía estaba presumía de feminista y nos ponía a los hombres a caer de un burro por "machistas". Un rato después le pregunté qué haría ella si se le pincha la rueda del coche en carretera, y me respondió: "pues esperar a que se pare algún hombre para cambiármela".
Toma feminismo.
Ello no deja de ser un acto reflejo que responde a la naturaleza de la mujer y su capacidad de mando en plaza.
Lo cual en Galicia es aún peor: esto es un matriarcado en estado puro... ¡Nos tiranizan!
Pues saca en la conversación la palabra "destornillador" y verás lo que pasa. O "llave inglesa".
Vamos a ver..., ¿no os encanta ir al volante?, el placer de conducir...?, sentiros como los protagonistas de los anuncios tan repetitivos y en versión tan mayoritariamente masculina?.Y que delicadamente os demos convesación o nos encargemos de los niños..., o que sencillamente nos dejemos llevar.. etc. Pues entendemos que esto del cambio de ruedas..., ITV, etc, etc., entra también en el ese "rol"..., que viene... de un poco después de las "cavernas"....
Por cierto, el otro día, pinché (suerte que fué justo en mi casa). Allí ví como se me desplomaba irremediablemente la rueda. Y con cierto temor..., observé que a "Lorenzo" (el Sol), le quedaba unas dos horas... Tras la sugerencia de que podía arreglármelas fácilmente leyendo el manual de instrucciones, yo pensé y dije... ¿Por que no? y llamé a mi seguro. A la media hora, tenía a un gruista, encantado de cambiarme la rueda. Le comenté que no sabía que podíamos disponer de este servicio también y me dijo: "Pues claro!, y si no de que ibamos a vivir?". Aún así, vió mi cara de preocupación al ver el estado del neúmático y me revisó las demás. ¡Todo un profesional!
Así que NO sentí ningún remordimiento por DAR trabajo a los demás. Y por supuesto respetar, tan merecido "rol".
Saludos.
Vamos a ver, si es que los hombres somos tontos. A las mujeres les gustan los hombres que hagan cosas de hombres, dejémonos de gilipolleces. Somos animales, eso no nos lo podemos quitar de encima, y actuamos como animales (racionales a ratos). Si a los tíos nos gusta un culo de mujer poderoso, es porque en algún rincón de nuestro cerebro, pensamos "está mujer es buena para tener hijos". Y si una mujer mira unos músculos masculinos o una chequera repleta, es porque piensa "este tío cuidará bien de mis hijos". Esto es así, simplificándolo mucho. Lo cual no quita para que esté muy bien que una mujer aprenda a cambiar una rueda o nosotros aprendamos a planchar (la cuestión es ponerse, yo tampoco sabía cambiar una rueda, ni mirar el aceite, ni freir un huevo hasta que me puse a hacerlo).
La cosa es que las mujeres saben esto y mucho mas, sin necesidad de llamar al teléfono de Aído. Hay que aprender de ellas, unos seres que se arreglan cada mañana (yo me tomo un colacao y salgo volando), tienen la casa limpia (yo soy rodríguez 365 días al año y creo que no paso la prueba del algodón), van al trabajo, cuidan de los niños y les da tiempo para hablar 2 horas al teléfono y estar enteradas de la vida de la realeza europea, deben tener algo especial.
No se de donde sacas que son mejores para el trabajo en equipo.
Mi idea, la experiencia y lo que he leido indican lo contrario.
PD: me pongo anomimo ya se sabe, por los insultos de ultrafascista et etc etc que me van a llover.
Bueno, bueno, no seais tan perversos. Yo empiezo a ver mujeres que para repostar no le dan la llave al gasolinero. Hay algunas que salen del coche y todo...., abren el depósito y repostan por sí mismas, incluso alguna se atreve a mirar el nivel de aceite.
¡¡Son geniales!!. Lo digo de verdad ¿A que sí?.
Yo llegué a hacer un viaje Madrid-Alicante con una señorita que me pidió que la acompañara "por si pinchaba"; fue una premonición y ahí me hubierais de haber visto a mí, cambiando la puta rueda cuando no existía la A-3, es decir hace muchos años.
Desde aquellos tiempos, ya digo, han conseguido echar gasolina por sí solas.
Pero seguro que sale alguna que me denuncia y algún juez gilipollas me condena por machista.
Jejeje, delicioso post. Parece esto una charla de viejos amigos en la taberna. ¡Un pacharán ...¡
Jinete, diez horas de biblioteca equivalen en sabiduría, más o menos, a media hora de taberna.
Camarada! Yo también brindo...
Por la evolución!
Me uno al brindis por la evolución que, en mi caso, está bastante conseguida y de ello puede dar fe el gineceo que me rodea y no me dejará mentir. Pero creo que a las mujeres os hace falta claridad, al menos hasta que nuestra estructura cerebral se adapte a nuestros nuevos hábitos culturales.
Condivido plenamente el comentario de Spartán. Estamos geneticamente condicionados a los roles tradicionales de toda la historia. El feminismo, en mi opinión, es antinatural. Hombres y mujeres somos iguales, si, pero solo ante de la ley,
y "!vive la difference!
Ya lo dijo Lola Flores sobre la diferencia.
La mujer para mear se tiene que sentar. (ya sabemos que se puede hacer de pie, pero entendemos lo que quiere decir), ja, ja, ja,.
Siempre seremos caballeros para ayudar a una mujer, que cuenten con nosotros. ¿a que sí?.
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