La primera y última vez, que me atreví a describirle un vestido a mi mujer, fue aquella en que asistí, con una conocida suya, a una comida de homenaje a un compañero que se jubilaba. Ni que decir tiene que el vestido era precioso, digno acompañamiento de lo envuelto. Sin embargo, tras mi explicación, mi querida esposa llegó a la conclusión de que aquella iba vestida de bombero. Ya se pueden imaginar, que no he vuelto a tales menesteres. Más que nada, por no confundir al auditorio.
Algo de eso debería hacer el editorialista de EL PAIS, después de darnos traslado de la gran, inmensa, inconmensurable sorpresa, que parece ser ha provocado en la ciudadanía las últimas actuaciones o movimientos realizados por el PP, en procura de defenderse de los ataques, que los restos de nuestro estadito de derecho dirigen contra él:
“El partido Popular, principal grupo de la oposición y formación que aspira a gobernar España, volvió a sorprender ayer a la ciudadanía con el anuncio de que medita denunciar ante las instituciones europeas las presuntas escuchas ilegales a sus dirigentes”
Ante ello, me voy a permitir decirle al editorialista de EL PAIS lo que, como ciudadano y contribuyente, me causa bastante sorpresa, por no decir indignación:
Que el grupo dueño de esa cabecera, PRISA, aún no se haya disculpado por transmitir a la ciudadanía una información falsa de toda falsedad: la de los terroristas suicidas en los atentados del 11-M.
Que ese mismo grupo aún no se haya disculpado por haber dado cobertura al golpe de estado, dado el 13-M por no sabemos quién, todavía, explicitado en el asalto a las sedes del partido gobernante el día de reflexión, previo a la cita electoral del 14 de marzo de 2004.
Y en otro orden de cosas, por no alargarme mucho, los apaños cinegéticos y de mesa y mantel del juez instructor, el Ministro de Justicia y el Jefe de la Policía Judicial, en los albores del caso Gurtel.
Por otra parte, no pretenderá el mismo editorialista, que a estas alturas de la película de los espías, nos sorprenda que el PSOE pretenda meterse en la cocina del principal partido de la oposición, por ver de aguarle el pisto de calabazín.
Seguro que se acuerda de esto que viene a continuación:
Y en lo referido a la integridad de nuestro estadito de derecho, cuando gobiernan los socialistas, seguro que también se acuerda del caso Roldán.
Y no sigo, que voy a terminar por crisparme tontamente. Por cierto esto no es el “y tú más”, sino un “ya estamos en las mismas”.
Escrito por Carlos J. Muñoz de Morales en: 9 de Agosto 2009 a las 11:56 AM Archivado en Corrupción | Cuestiones periodísticas
O ya estamos hasta los mismísimos...
A los totalitarios es lo que les pasa, no soportan la más mínima crítica. Y la que hay se estigmatiza con argumentos como la crispación y tonterías así.
Saludos.
Es que éstos del PP... ¿Quién puede creerse que está haciendo escuchas ilegales un partido gobernante que ya las hizo durante ocho años en el felipismo, y que incluso se vio implicado en el terrorismo de Estado de los GAL? Vamos, es que los del PP son unos exageraos, carais...
Si es que -oh, casualidad- siempre son los mismos. Los que ponen un VOTA PSOE subtitulando un gol de Butragueño, los que emiten publicidad en las jornadas de reflexión, los que expropian una empresa y la venden a los amigos, los que se benefician de un atentado, los que en definitiva, se pasan las normas por el forro.
Nunca le pasa al PP, a IU, a los nacionalistas, siempre al PSOE. Ya es casualidad y mala suerte, caray.
Ni en los peores tiempos del felipato se le ocurrió a nadie hacer causa general contra el PSOE y eso que los casos de corrupción eran diarios y multimillonarios. Sin embargo, la PRISOE está en ello contra el PP y con unos procedimientos intimidatorios, jamás vistos en un estado democrático.
ja,ja,ja, ¡qué cachondo es usted! este sitio es buenísimo. Es capaz de mantener la ironía hasta tal extremo que, por un momento, incluso llegué a creerme que todo esto iba en serio. Menos mal que reaccioné a tiempo y comprendí que en pleno siglo XXI es imposible que exista tal grado de retrogradismo, que nadie puede ser tan anormal, hijoputa, reprimido, intolerante, misógino, acomplejado, etc, etc (fíjese que no he dicho fascista: eso ya lo doy por hecho).
Un cordial saludo,
José María Díaz del Río
José María, no hace falta que se esmere tanto en la perfecta descripción de usted mismo. Con decir que se trata de un vulgar zapaterino, todo lo demás lo habría dado por supuesto, y de paso hubiera evitado la emisión de una importante cantidad de CO2 a la atmósfera.
| Acerca de... | |
|---|---|
|
|
| Batiusuarios en línea | |
|
|
|
|
Escribe un comentario