Solamente un verdadero tirano que practica la arbitrariedad en grado de exuberancia, como hace incesantemente el gorila rojo venezolano, parece capaz de atornillar de tal forma a su pueblo. Y digo su pueblo, naturalmente, porque la gente de esta calaña lo considera siempre de su propiedad.
¡Pásmense, señores! Resulta que el fulano ha decidido que los hogares venezolanos deben limitar el consumo de agua y luz. Y además lo ha decidido como si Venezuela, nación pródiga donde las haya en recursos naturales, energía y agua, se hubiese situado por arte de birlibirloque justo en medio del desierto del Sahara y alejada de cualquier reserva energética.
O sea, para entendernos, que mientras el tirano va regalando por miles de millones los barriles de petróleo, pongamos a los Castro, a los Evo y a cuanto populista o indigenista surge en su putrefacto horizonte, los venezolanos deberán apagar la luz bien tempranito e irse a la cama. Y que a nadie se le ocurra levantarse a media noche a beber agua, limitada también por este canalla.
¡Ah!, y que conste que lo siguiente en prohibirles a sus sufridos paisanos será la ropa de marca. Si no lo crees, puedes hacer clic en la imagen de cabecera.

Texto: El corregidor
Escrito por Firmas invitadas en: 29 de Octubre 2009 a las 09:16 AM Archivado en Firmas invitadas | Hispanoamérica | Regímenes populistas
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