
Se ha publicado en Gara una reveladora entrevista en la que los terroristas de ETA se confiesan y exponen su particular punto de vista sobre la supuesta nueva situación abierta tras el anuncio para nada creíble de que los asesinos renuncian a la violencia. Me he tomado la molestia de leer la susodicha entrevista, de la cual entresaco ciertas declaraciones de intenciones hechas por los etarras que me parecen del mayor interés para conocer las verdaderas intenciones de los terroristas. A lo largo de tres artículos analizaré lo expuesto por los etarras.
Gara: La declaración de ETA tiene carácter histórico. Después de 50 años, ¿cómo llega la organización a tomar esta decisión?
ETA: “La decisión está ligada al momento histórico del proceso de liberación [… ] el objetivo del Estado consistía en reducir la iniciativa de la izquierda abertzale sólo a lucha armada, con la esperanza de que la represión policial la neutralizara [… ] A nuestro entender, en estos 50 años, la lucha armada ha hecho su aportación, una gran aportación, para llegar al momento en el que estamos y para generar las condiciones existentes [… ] Por eso ha tomado ETA esta decisión histórica. Para recoger la cosecha de estos años de lucha y ponerla al servicio de esa estrategia”.
Más alto tal vez lo pudiesen haber dicho los etarras, más claro imposible. Para ETA su trayectoria criminal es un “proceso de liberación”, trayectoria criminal que, al parecer, resulta del máximo interés para los españoles y sus gobiernos. Los cincuenta años de asesinatos, eufemísticamente reconvertidos en “lucha armada”, son “una gran aportación” de la cual los etarras esperan recoger una fructífera cosecha. Ya en la primera respuesta encontramos una declaración harto elocuente: para los etarras el crimen, el asesinato y la extorsión son un medio lícito para obtener buenos dividendos.
Gara: Sin embargo, las autoridades españolas dicen que la decisión es fruto de la derrota. ¿Qué les contestarían?
ETA: […] la realidad es otra bien distinta, y el nerviosismo resulta notorio entre quienes se encontraban cómodos con la situación anterior […] El conflicto está a la vista de todos, y la necesidad de su resolución se encuentra en el centro del debate político.
Según los asesinos, los damnificados por sus acciones terroristas habríamos estado encantados con sus crímenes, crímenes que pretenden hipócritamente enmarcar en un contexto de “debate político” sólo existente en su perturbada imaginación.
Gara: Sé que no es un registro habitual en ustedes, pero ¿qué es lo que han sentido después de tomar esta decisión?
ETA: No es fácil exponer lo que tenemos dentro. Se acumulan muchos sentimientos. Una decisión de este calado te trae a la mente a todos los compañeros que pertenecen o han pertenecido a esta organización. A los compañeros que la lucha se ha llevado para siempre. A quienes aún están presos. A los ciudadanos y ciudadanas que en el conjunto de Euskal Herria han ayudado a ETA. A los miembros de la izquierda abertzale. Te trae al recuerdo los momentos duros de la lucha, sus momentos difíciles, el sufrimiento. Pero, también, los momentos hermosos vividos con los compañeros. Las alegrías que nos ha producido y las tristezas que nos ha dado la lucha […] También existe felicidad y orgullo, por todo lo que esta organización, en su pequeñez, ha hecho hasta ahora. Hay convencimiento e ilusión, por el nuevo escenario que se le ha abierto al proceso de lucha […]. El camino recorrido hasta ahora ha marcado la vida de todos nosotros. Nos ha dado una forma de ser, una identidad. Se la ha dado a Euskal Herria. Y aun sabiendo que se trata de una decisión para dar impulso a la lucha de liberación, resulta difícil evitar ese nudo interno provocado por tanto sentimiento acumulado.
Tal vez el párrafo –y son muchos– más inmundo de toda la entrevista. Echan mano los terroristas del sentimentalismo para rememorar sus innumerables y sanguinarias fechorías utilizando términos como “felicidad”, “orgullo” o “momentos hermosos”. Tiran del mismo sentimentalismo para recordar a sus compinches asesinos y a sus necesarios cómplices, en evidente afrenta a las únicas víctimas: todos aquellos sacrificados por la violencia terrorista de los etarras.
Gara ¿Cómo valoran las reacciones obtenidas por la declaración?
ETA: […] En todo caso, más importante que las reacciones actuales será el comportamiento que cada agente tome de cara al futuro, y no sólo por parte de los gobiernos de Francia y España. En Euskal Herria algunos han puesto como excusa la actividad armada de ETA. Eso se ha acabado.
Insisten los etarras en la idea ya anteriormente esbozada: debido a que no se sabe muy bien quien se encontraba muy a gusto con que está banda de criminales ensangrentase las calles de España, la violencia de ETA servía de excusa para no se sabe muy bien qué. El problema para ETA no consiste en matar, sino en la imaginaria utilización de estas muertes por parte de los no menos imaginarios opresores.
Gara: Sin embargo, la conferencia ha supuesto un hito. ¿ETA ha tenido relación, de forma directa o indirecta, con los agentes internacionales?
ETA: Sí. Tal y como señalamos en el comunicado de finales de setiembre, llevamos mucho tiempo trabajando por impulsar el proceso de solución y, para ello, resultaba muy importante incrementar la participación de la comunidad internacional. Por eso, no sólo hemos tenido relación, sino que hemos tomado compromisos ante ella.
Reconocen los etarras que tras la falacia de la conferencia de paz están ellos mismos, con lo cual cualquier conclusión a la que se hubiese llegado carece de cualquier credibilidad.
Gara: ¿Y con el Gobierno español?
ETA: No se ha producido ninguna reunión directa entre ETA y el Gobierno de España. Sin embargo, podemos decir que, en los últimos meses, hemos tenido un conocimiento mutuo y, que nosotros sepamos, el PP está al corriente.
Interesante respuesta: dicen los etarras haber mantenido de forma indirecta contactos con el gobierno español durante los últimos meses, contactos de cuya existencia habrían estado informados, según ETA, los dirigentes del PP.
Gara: Es una decisión muy importante. Se puede hablar de hito histórico. Con una mirada retrospectiva, ¿cuáles han sido en la historia de ETA otros momentos decisivos como éste? Es decir, ¿con qué otros momentos históricos se puede comparar el presente?
ETA: […] En todo caso, hay que dejar claro que ETA no ha sido jamás un mero grupo armado de naturaleza política, sino una organización política que en un momento histórico decidió practicar la lucha armada.
Insisten los terroristas, con su habitual perversión lingüística, en reivindicar los asesinatos como medio lícito de obtener réditos políticos.
Escrito por Rafael Guerra Sandá en: 12 de Noviembre 2011 a las 09:19 PM Archivado en Actos violentos o coacciones | Arbitrariedades manifiestas | Asuntos nacionalistas | España | Izquierdismo | Propaganda | Vascongadas
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