
Gara: Sin embargo, la historia no es perfecta. ¿Tiene la autocrítica lugar respecto a lo hecho durante todos esos años?
ETA: […] la izquierda abertzale cuenta con una característica que le hace más fiable respecto al resto de fuerzas: que siempre ha antepuesto los intereses de Euskal Herria a cualquier otra cosa, y que ha actuado con valentía y generosidad en su defensa.
Autocrítica cero por parte de los asesinos que se atribuyen la exclusividad en la pretendida defensa de los derechos de los ciudadanos vascos: asesinar y mutilar es actuar “con valentía y generosidad”.
Gara: Sin embargo, no se profundizó suficiente en las oportunidades surgidas. ¿Por qué?
ETA: […] El Estado español, en cambio, ha actuado con malicia. No buscaba la paz y la resolución, sino neutralizar la lucha de liberación.
Censura a la lucha de los cuerpos de seguridad del estado contra los asesinos de ETA que, según ellos, buscaban la paz a golpe de bomba y metralleta.
Gara: ¿Y por qué va a ser en esta ocasión diferente?
ETA: No se puede saber cómo será en esta ocasión. El final está sin escribir. La ciudadanía vasca y, en especial, los miembros de la izquierda abertzale deben tenerlo muy presente. Se puede tener la tentación de pensar que todo está atado. que se resolverá no se sabe en qué mesa. No. La ciudadanía debe construir el proceso y los miembros de la izquierda abertzale tienen una gran responsabilidad. Nadie nos dará nada, lo tenemos que ganar nosotros, con el trabajo y lucha diaria.
Aviso y amenaza para navegantes y desmesurados eufóricos: el final (de los asesinatos) ni mucho menos está escrito. No lo digo yo, lo dicen quienes tienen las pistolas.
Gara: Resulta evidente que para llegar a esta coyuntura histórica ha tenido mucha influencia la reflexión, el debate y las decisiones de la izquierda abertzale. La resolución «Zutik Euskal Herria» se aprobó a comienzos de 2010. Visto desde hoy en día, ¿qué valoración hace ETA de aquel proceso?
ETA […] (ETA) Estableció una estrategia eficaz para superar el parón en el proceso de liberación y entrar en la fase decisiva sobre las condiciones gestadas por años de lucha.
Nueva glorificación de la violencia terrorista.
Gara: Diferentes responsables y representantes políticos han concedido gran trascendencia al «relato» del conflicto. Al parecer, debe quedar claro que el origen principal del problema es ETA. ¿Qué es lo que dice ETA ante ello?
ETA: […] quieren colocar a ETA como origen del problema, en contra de toda lógica. El conflicto no comenzó con el surgimiento de ETA y no ha terminado cuando ETA ha anunciado el final de su actividad armada, tal y como demuestran, con suficiente claridad, las reivindicaciones de solución de la sociedad vasca.
Justifica ETA sus asesinatos con el paradójico argumento de que los responsables de los asesinatos no son los asesinos sino todos aquellos que los han combatido.
Gara: Se muestran dispuestos a sentarse en una mesa para abordar y dar una solución a las consecuencias del conflicto. Uno de los temas principales es el de los presos. En opinión de ETA, ¿de qué forma, en qué términos, hay que encararlo? ¿Dónde se sitúan los mínimos en esta cuestión?
ETA: En primer lugar, hay que darle una respuesta en términos políticos y generales. Cuando hablamos de cerrar un ciclo, la solución debe ser colectiva. En segundo lugar, el proceso debe traer consigo la vuelta a casa de todos los presos y presas vascos. Cualquier otra opción sólo puede plantearse desde propósitos de venganza o por intereses políticos particulares, pero no si se pretende construir una solución firme y duradera. ¿Alguien puede imaginarse la paz con las cárceles de España y Francia llenas de presos políticos vascos? Otra cosa, importante también, es cómo se lleva a cabo eso. Es lo que hay que hablar y acordar en la mesa de diálogo.
Primera exigencia de ETA para dejar de matar: negociación que concluya con todos los asesinos de patitas en la calle.
Gara: La cuestión de las víctimas creará gran expectación y, quizá, mucha polémica. ¿Cuál será la posición de ETA?
ETA: […] La principal víctima del conflicto es Euskal Herria, un pueblo que han pretendido hacer desaparecer y que ha sido continuamente agredido. Un pueblo que no ha podido construir su futuro desde la libertad. Las principales víctimas han sido las vascas y los vascos. No hay generación que haya conocido la paz y la libertad. ¿Quién mide el daño y el sufrimiento que ha provocado esa realidad? Se menciona el sufrimiento de estos últimos 43 años, ¿pero quién pone el límite? También podríamos retrotraernos más en el tiempo. Podríamos citar las matanzas sufridas por el pueblo vasco en el último siglo. ¿O es que la actual confrontación armada no prendió de los rescoldos que dejó el bombardeo de Gernika? […] La confrontación armada de las últimas décadas ha causado mucho sufrimiento, sin duda. También las acciones de ETA. No somos insensibles Hemos conocido el sufrimiento en nuestras propias carnes. Sabemos lo que es perder compañeros de lucha, qué es el dolor, qué supone no tener al lado a los seres queridos. Pero no podemos estar de acuerdo con esa lectura que pretende hacer olvidar las claves del conflicto […] No podemos estar de acuerdo con ese propósito de condenar la lucha por la libertad. Junto a ello, hay que trabajar la memoria histórica. Se habla mucho del reconocimiento del sufrimiento y de las víctimas. Es importante. Y hay múltiples víctimas y sufrimientos generados por la violencia de los estados que siguen sin ser reconocidos: el terrorismo de estado, la tortura, los asesinatos de militantes de ETA, la violencia de las fuerzas policiales... En la mayoría de los casos, incluso se niega que haya ocurrido.
Los agresores –que siguen haciendo apología del terrorismo, que intentan camuflar como lucha por la libertad– pretenden hacerse pasar por el conjunto de todos los vascos y erigirse en víctimas de la violencia por ellos utilizada, retrotrayendo su victimismo a una acción de guerra acaecida hace 74 años. Se jactan de no ser insensibles y reconocen de forma bien escueta que sus acciones –no asesinatos según ellos– han causado sufrimiento, pero ni piden perdón ni demuestran el más leve atisbo de arrepentimiento. En cambio si se muestran tremendamente apesadumbrados por los terroristas muertos, según ellos “asesinados”.
Escrito por Rafael Guerra Sandá en: 13 de Noviembre 2011 a las 05:37 PM Archivado en Actos violentos o coacciones | Arbitrariedades manifiestas | Asuntos nacionalistas | España | Izquierdismo | Propaganda | Vascongadas
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